LA DEBACLE ELECTORAL del PAN pone de manifiesto un fenómeno que venía gestándose años atrás: la ruptura de la gran coalición de fuerzas políticas que gobierna a México hace 30 años: los empresarios, la iglesia católica, los tecnócratas, los intelectuales, la clase media y el gobierno de Estados Unidos. Ergo, los desafíos son forjar una nueva alianza gobernante y concretar la reforma del Estado.
Sus tareas son garantizar la gobernación y la eficacia del gobierno; modernizar la hacienda pública para invertir en salud, educación, desarrollo de infraestructura, frenar la pobreza y la desigualdad de oportunidades.
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