Mientras la cortina de humo llamada "Nos Vamos al Mundial" estaba en su apogeo en el Angel de la Independencia, los grupos represivos de la derecha se aprestaban a dar un golpe al sindicalismo independiente en nuestro país. Esa noche cientos de trabajadores de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro se aglomeraban en sus oficinas centrales para determinar las acciones a seguir en contra de ese golpe fascista.