Alberto Anaya, Andrés Manuel López Obrador, Luis Walton y Jesús Zambrano, ayerFoto Carlos Ramos Mamahua
Roberto Garduño y Alma E. Muñoz
Periódico La Jornada
Martes 3 de julio de 2012, p. 3
El enorme cúmulo de irregularidades, la compra
de millones de votos y el rebase del tope de campaña por parte de
Enrique Peña Nieto, por un monto de 5 mil millones de pesos, constituyen
argumentos suficientes para impugnar la elección presidencial
, dijo
ayer Andrés Manuel López Obrador, quien anunció que se conducirá por el
camino de la legalidad, recurrirá a todas las instancias oficiales, no
permitirá el fraude electoral y solicitará el cómputo de todas las actas
de casilla y el conteo de votos.
El candidato del Movimiento Progresista llegó ayer por la tarde al
hotel Hilton Alameda; en la puerta principal del edificio una multitud
lo cobijó y, mientras lo llevaba en vilo, le recordó:
¡no estás solo, no estás solo!
, y
¡presidente, presidente!
Así, acompañado por el empresario Alfonso Romo, López Obrador ingresó
para ofrecer una conferencia de prensa ante decenas de periodistas. De
entrada dijo: “Como lo expresé anoche, vamos a esperar los cómputos
distritales y la calificación de la elección presidencial. Como se
comprenderá, no puedo aceptar ningún resultado hasta no tener la plena
certeza de que se respetó el voto de los ciudadanos y que no se
falsificó la elección.
El mexiquense fue patrocinado por la mayoría de los medios
Estamos recabando las actas y recogiendo todos los
testimonios sobre irregularidades para proceder legalmente. A todos los
ciudadanos que simpatizan con nuestro movimiento, y a los integrantes de
Morena, los convoco a que participen dando a conocer pruebas de
anomalías cometidas antes, durante y después de la jornada electoral.
Asimismo, les pido no bajar la guardia y estar pendientes de los
cómputos distritales del miércoles próximo.
Sereno, sonriendo a su hijo menor, Jesús Ernesto, y a su esposa
Beatriz, el candidato presidencial señaló que su convicción es
democrática y su compromiso es respetar la voluntad popular; para ello
es imprescindible que no quede ninguna duda de los resultados, por el
bien de México y del pueblo.
Adelanto que la elección a todas luces no fue ni equitativa ni
limpia. El candidato del PRI usó dinero a raudales, miles de millones de
pesos de procedencia ilícita, y rebasó por mucho lo permitido por la
ley, al mismo tiempo que fue patrocinado en exclusiva por la mayoría de
los medios de comunicación.
López Obrador se dio tiempo para resaltar el papel histórico de la juventud.
De
manera especial envío un saludo fraterno a los estudiantes, quienes han
sabido estar a la altura de las circunstancias, que levantaron el
orgullo de muchos jóvenes y les dieron poderosas razones para luchar
por el derecho a la información, la justicia y la auténtica democracia.
Comunico a todos los mexicanos que voy a estar pendiente de todo el
proceso electoral, que aún no concluye. Estaré informando todos los días
.
–Algunos presidentes de otras naciones ya hablaron con Enrique Peña –se le hizo notar.
–En el caso de los mandatarios, no tienen conocimiento de nuestras
leyes y por eso se procede de esa manera... yo no puedo aceptar ninguna
ilegalidad.
–¿Fue una elección de Estado, en la que participaron en
connivencia Felipe Calderón, Leonardo Valdés y la mayoría de medios de
comunicación con Enrique Peña? –se le preguntó.
–Es parte de lo que estoy manifestando: la elección estuvo plagada de
irregularidades. La actitud de Felipe Calderón es una prueba más; vamos
a proceder de conformidad con la ley. Primero con los cómputos
distritales; este proceso termina hasta la calificación de la elección
presidencial. Vamos a acudir a todas las instancias legales y vamos a
presentar las pruebas.
Nosotros hicimos lo humanamente posible. No tengo nada de qué
avergonzarme, me apliqué a fondo, la gente conoció de nuestras
propuestas
, señaló.
Consideró que los resultados no corresponden con la realidad. Dijo
que hay dos elementos determinantes:
“El uso de dinero a raudales –sólo
en el estado de México gastaron mil 800 millones de pesos para comprar
un millón de votos– y que la mayoría de los medios de comunicación
patrocinaron a Enrique Peña Nieto. Vamos a fundar estos elementos y a
presentar los juicios y procesos electorales”.
–¿Confía en el fallo del tribunal electoral?
–Es muy grave lo que sucedió, es una vergüenza nacional. Los
consejeros del IFE y los magistrados del tribunal electoral tienen que
asumir su responsabilidad.
No pueden estar cargándonos a nosotros la responsabilidad de un
hecho tan grave; me refiero a que nosotros tengamos que soportar la gran
inconformidad que existe; asumo mi responsabilidad, pero la
responsabilidad institucional recae en el IFE y en el tribunal
electoral, que son los que deben dar la cara y enfrentar este asunto.
–¿Acepta la derrota? –preguntó una reportera.
–Yo acepto la legalidad, la transparencia. Estoy tranquilo, sé cuál es mi responsabilidad histórica.
Un hombre maduro entregó a López Obrador un documento que elaboró
sobre el comportamiento del Programa de Resultados Electorales
Preliminares (PREP), donde se configuraría fraude
porque en la madrugada le quitaron votos al candidato de la izquierda.
Vamos a seguir el camino de la legalidad
El abanderado del Movimiento Progresista le dijo: Sí, fue por la noche
, y emitió un fuerte comentario de lo sucedido ayer: Los
que votaron por Peña Nieto, los que no padecen de pobreza, lo hicieron
porque apostaron por conservar el régimen de corrupción. Es muy duro lo
que estoy diciendo, pero así lo hicieron.
Un corresponsal refirió que los observadores extranjeros advirtieron
que hubo muchas anomalías y le preguntó si lo impugnaría. El candidato
repuso: “Sí, lo vamos a impugnar. Fue demasiada sucia la elección.
Fue
avasallador el comportamiento de los aparatos gubernamentales; nada más
el IFE registró 3 mil incidentes electorales. Yo he actuado con mucha
prudencia.
El procedimiento legal lo vamos a agotar. No podemos aceptar un
resultado fraudulento. ¡Nadie lo puede aceptar! Vamos a seguir el camino
de la legalidad. Aunque calculo que se gastaron 5 mil millones de
pesos, cuando el tope es de 360 millones.