domingo, 7 de febrero de 2010

YouTube - Aristegui - El Narco En Mexico 05/02/10 (Mas Violencia Esta Por Venir - Edgardo Buscaglia) 1/2

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Clínicas de rehabilitación, en manos narcos.
05.02.10
La Familia y Sinaloa, dos de las principales redes narcotraficantes de México, utilizan los centros de recuperación para conseguir más trabajadores. Los cárteles controlan instituciones que ya existen o comienzan unas nuevas de manera clandestina. Vulnerables, en proceso de desintoxicación y bajo amenaza de muerte, los jóvenes no tienen otra alternativa más que quedarse en un mundo del cual quieren salir.
Los poderosos cárteles de droga de México dirigen centros de rehabilitación y transformaron algunos de ellos en mataderos, además de obligar a los drogadictos recuperados a traficar o ejercer las funciones de sicarios. Las autoridades nacionales informaron que por lo menos dos de los seis grupos principales del país utilizaron este tipo de clínicas para beneficio propio. Incluso, uno de los cárteles abrió sus propias instituciones, donde les lavaban el cerebro a los adictos durante la rehabilitación, dándoles un ultimátum en cuanto se desprendían del hábito: o trabajaban para ellos o los asesinarían.

En la ciudad fronteriza que linda con la población texana de El Paso, 41 personas fueron asesinadas en matanzas en clínicas para la drogadicción en el último año y medio. Esas muertes fueron ocasionadas no solamente por el reclutamiento en esos centros, sino por razones más comunes como no pagar por las drogas o traicionar a un distribuidor. Los centros de rehabilitación son una extensión del campo de batalla, así lo definió Edgardo Buscaglia, un especialista mexicano en el mundo de la droga. Ya no son refugios. Buscaglia también considerá que el fenómeno resalta el fracaso gubernamental de encarar los males sociales, que son consecuencia del narcotráfico en México.

En Ciudad Juárez, con 1,3 millones de personas y unos 100.000 drogadictos, muchas de las clínicas carecen de licencia, y son dirigidas por antiguos drogadictos en viviendas dilapidadas, lo que facilita la infiltración de los traficantes. Víctor Valencia, ex secretario de Seguridad Pública del estado de Chihuahua, que dimitió el domingo y podría postularse a la alcaldía de Ciudad Juárez, atribuye los ataques al cártel de Sinaloa. Indicó que sus miembros se inscribían en las clínicas sin licencia como pacientes, y que fácilmente, llegaban al control del centro captando o ahuyentando a los empleados, a los que amenazaban con matarlos.