miércoles, 8 de septiembre de 2010

FRASES CÉLEBRES PARA NO COMPROMETERSE

‘Ver los toros desde la barrera’ es una frase popular que se utiliza cuando nos referimos a todo aquel individuo que prefiere tener una perspectiva cómoda de las cosas. Por el contario, ‘agarrar al toro por los cuernos’ es la frase popular que se le antepone y se refiere al individuo que se faja los pantalones y asume el reto, pase lo que pase.

Ambas frases me vienen a la mente justo ahora, cuando todos los mexicanos por igual, desde el más informado hasta el más apático (ese que suele tener más atole en las venas que sangre), vislumbramos que ya se comienzan a levantar los telones rumbo al 2012.

Por supuesto, tengo que hablar desde la perspectiva que he vivido en estos últimos años y que es la que conozco, pero puedo asegurar sin temor a equivocarme que, si bien esta perspectiva no es la verdad absoluta ni la panacea, la realidad nacional le otorga mucho de razón y si la razón es no solo la luz del conocimiento, sino el motor que rige a toda acción congruente, ¿pues qué más puedo agregar como argumento general en defensa de esta perspectiva?

Esta reflexión surge basada en todo un serial de comentarios, ideas, dislates y disparates que he recogido de aquí y de allá y que forman parte de un socorrido rosario que yo veo más como justificaciones para esos mexicanos que prefieren seguir ‘viendo los toros desde la barrera’… ¡oh!... y por supuesto: esta reflexión tiene que ver con AMLO y ese movimiento social de izquierda que encabeza a nivel nacional (¿acaso hay otro de esa envergadura?).

No me detendré (por el momento) en frases célebres que siguen enarbolando los que se nos quedaron atorados en el 2006 y siguen repitiendo las cantaletas sin sustento que generaron los medios. Brincando distancias en el tiempo, me ubico ahora en últimos meses y las frases célebres no brillan por su ausencia, sino todo lo contrario:

'El PAN ya no tiene opción en el 2012, mejor regresar al PRI, POR LO MENOS estábamos mejor'

Una de las cualidades del mexicano típico es el conformismo y eso es lo que me viene a la mente cuando leo este tipo de comentarios. Ello, aunado a la resignación del ‘ya no hay de otra’ son claros indicios de todo aquel que no está dispuesto a comprometerse de lleno. Este tipo de gente es incapaz de atreverse a voltear hacia otro lado para constatar que en realidad sí existe otra opción y ésta es viable, pero ¡oh, sorpresa! : que ese tipo de gente que opina de esta manera ya fue mediatizada previamente con el miedo al “peligro” para México, con el miedo que siempre se ha fomentado a todo lo que huela a izquierda-socialismo y obviamente, ese miedo obliga al temeroso a replegarse antes de intentar una nueva forma de gobierno. Yo siempre me he quedado con la pregunta en el aire y hasta el día de hoy nadie me ha podido responder: específicamente, ¿a qué le tienen miedo los temerosos de un cambio verdadero y palpable?

'Todo el poder al pueblo'

Una verdadera joya. Este tipo de frases suelen decirla aquellos que suelen enarbolar también la frase 'todos los políticos son iguales'.

El mensaje es claro: el pueblo debe recuperar el poder en virtud de que la política está corrupta. Digamos que por un momento me pongo de acuerdo con estas premisas: ok, lo concedo: 'toda la política apesta, por ello todos los políticos son iguales y por ello es que el poder debe ser del pueblo'. Mi pregunta: ¿y cómo pretendemos que el pueblo accese al poder si no nos comprometemos de lleno a trabajar? Mi pregunta aplica también para todos aquellos que, siguiendo la misma línea de que 'todos los políticos son corruptos', defienden a capa y espada aquello de 'apoyemos las candidaturas ciudadanas'. Aquí me surge otra duda: si de por sí el ciudadano promedio no está educado para comprometerse y solidarizarse, por ejemplo, con luchas sociales (y en estos momentos hay de luchas sociales para tirar por la ventana), ¿cómo diantre pretende el pueblo tener acceso al poder si ni siquiera existe todavía una cultura ciudadana de conciencia social? y además: si no existe todavía una conciencia social bien cimentada en el ciudadano promedio: ¿se han preguntado acaso qué tipo de candidatos ciudadanos vamos a tener? A mí no me resulta nada extraño que precisamente por esto, al día de hoy, sean partidos de derecha o incluso personajes de derecha que ocultan dolosamente su filiación o afinidad con ésta, los que defiendan a capa y espada este tipo de argumentos.

Señores: hay que conocer más de izquierda para dejar de verla como el engendro del diablo y aclaro: yo no estoy en contra de que la ciudadanía pueda accesar al poder, al contrario y tampoco estoy en contra de que el poder pertenezca de verdad al pueblo, de hecho, es lo que busco también, pero tampoco debemos omitir un pequeño detalle: vivimos momentos en donde, además de que se tienen todos los factores para que el cambio se de, también vivimos momentos de aprendizaje. Mucha de la sociedad que ya está involucrada en estos movimientos y luchas sociales está viviendo un proceso de aprendizaje de cultura política y de verdadera conciencia social. Esta sociedad que además está viviendo de lleno todos estos movimientos, es la que de verdad ya se está educando y politizando (y politizando de verdad, muy ajenos a partidos políticos). Esta es la sociedad de donde verdaderamente tiene que salir una ciudadanía que accese al poder… pero para formar parte de esta sociedad tiene que haber compromiso, incluso esa sociedad ya comprometida tiene que sacrificar tiempo libre, tiempo en familia, tiempo de esparcimiento. ¿Cuántos de verdad están dispuestos a sacrificar su universo personal y ampliarlo a algo mucho más social y colectivo?, ¿cuántos de verdad estás dispuestos a sacrificar su seguridad personal, ya sea laboral, financiera, familiar, para sumarse de lleno? En la respuesta a estas preguntas se comienza a vislumbrar quien realmente puede ser un ciudadano con conciencia social y politizado.

'No hay opción más que la revolución'

Y aquí nos referimos al camino de las armas. Tomar las armas no está mal, al contrario: además de que ayudaría a desfogar toda la rabia e impotencia contenidas, sería una manera de acabar de golpe con lo que impera en el país. ¿A qué costo?, ¿al que sea?, ¿y con qué beneficios y/o ventajas a largo plazo?
Al día de hoy, quien enarbola este tipo de frases nos invitan a la lucha armada, pero nunca tiene a bien especificarnos el cómo, con qué tipo de estrategia (militar, por supuesto, esta opción exige conocimiento en este rubro para mínimo, aguantar más de un round) y si esas personas serán las que encabecen ese levantamiento armado. No me lo tomen a mal (y si me lo toman a mal, pues ya qué), pero quienes defienden este postulado más bien pareciera que quieren echar por delante a una turba enardecida, por eso siempre suelo decirles a los defensores de la revolución armada que se lancen con toda la enjundia que tienen guardada, con todo el conglomerado que seguro ya deben tener detrás de ellos respaldándolos y que luego me cuenten cómo les fue.

'Anula tu voto'

¿Qué se puede decir de los anuleros que no se haya dicho antes? La opción más cómoda, la salida más fácil, el camino que menos compromete. Otra de los cantos de sirena que casualmente enarbola la derecha y su gente y que, ¡oh, sorpresa!: detrás de este tipo de propuestas suelen estar, generalmente, PANistas de cepa. Por lo menos yo sí recuerdo que los anuleros anunciaron con bombo y platillo que su movimiento no iba a ser de un momento, sino que iba trabajar de manera constante… ¿pues qué pasó?, ¿o se estarán esperando a que arranquen las campañas rumbo al 2012 para volver a salir?

En un México desinformado, invitar a anular el voto es invitar a dividirnos e invitar al mexicano no comprometido a que se comprometa todavía menos.

'Se van a querer aprovechar de nuestro trabajo'

Totalmente cierto. Y también vamos a lidiar con posibles traidores y de hecho vamos a vivir traiciones (en qué escala y de quién: ojalá lo supiera y ojalá la traición fuera fácilmente detectable con anticipación) y vamos a cometer errores (sí: también nosotros) y no faltará quien se cuele porque tenga aspiraciones meramente de hueso y/o clientela política y no faltarán los siempre omni-presentes protagonismos y vamos a toparnos con pared una y otra vez, pero no tenemos más que dos opciones: o le entramos a pesar de esto más lo que nos falte, o nos hacemos a un lado de lleno y no hacemos nada. Si alguien esperaba que involucrarse en un movimiento ciudadano que pretende grandes alcances sería sonrisas, felicidad y cantar ahora sí que ‘sha-la-lá’, pues seguramente no sabe vivir, pues en esta vida toda empresa grande implica grandes riesgos y mientras más alta es la meta, más pesados serán los obstáculos. Nuestra mete tiene un nivel nacional, así que es mejor mentalizarnos o mejor, con toda honestidad, si creen que esto fácilmente puede desencantarlos, por favor: háganse a un lado. Mucho ayuda el que no estorba.

'Y después del 2012… ¿qué?'

Buenísima pregunta, tan buena que yo no tengo la respuesta. A mi ver, existen todos los factores para que optemos y se de el cambio, la cosa es que queramos. A mi ver, también existe el otro escenario, el peor de ellos: el de una continuidad que nos siga sumiendo en la miseria, la cosa es que esto también depende de que así lo queramos y cierro por el momento con esta frase porque por primera vez en mucho tiempo (y yo diría que en toda nuestra historia) se nos está poniendo todo en la mesa para que seamos nosotros enteramente responsables de nuestro destino. El movimiento que enarbola Andrés Manuel a eso nos invita y desde ya: a que a partir de este momento hagamos nosotros ese trabajo duro de informar, de transmitir su mensaje y de difundir su proyecto. Al hacer esto, no solo nos estamos informando, involucrando y politizando, sino que también estamos informando a otros, involucrando a otros, politizando a otros. Ya desde aquí estaremos haciendo política y una política ciudadana, de base. Este es el camino que tenemos para desde ahora saber que tenemos que pasar la voz y defender, ahora sí, con todo conocimiento, nuestro voto. Por primera vez se nos está invitando a no ser ciudadanos mexicanos no solo el día de la elección, sino desde antes y para mucho después.

Desafortunadamente todavía hay muchos mexicanos que, cegados por la imagen de un AMLO que “busca el poder por el poder” no han visto que sus miras van mucho más allá del poder que se obtenga en 2012. No por nada él ha optado por el camino pacífico apegado al cambio de mentalidad (o revolución de las conciencias). Creo, sin temor a equivocarme, que todos sabemos que nadie somos eternos. AMLO no es la excepción. Si bien es cierto que se planeta la pregunta 'y después del 2012… ¿qué?', no estaría de más plantearnos la pregunta 'y después de AMLO… ¿qué?' La respuesta ya está ahí, en todos y cada uno de nosotros. La cosa es que nos sacudamos todos los 'peros' habidos y por haber y queramos intentarlo.

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*El colofón: ¡Ah!... me olvidaba decirlo: sí, puede que existan otras opciones que puedan ser viables, pero olvidé aclarar que el movimiento Obradorista es el más grande de oposición real en el país en este momento y en estos momentos se necesita esa fuerza para poder acabar con la derecha neoliberal y también olvidé especificar que su proyecto es el único que se adecúa casi en su totalidad a la realidad y contexto del México actual basado en gran medida en lo que este político ha recogido de primera mano en impresiones, opiniones, ideas, reclamos y propuestas de la diversidad de gente con la que ha convivido de manera directa en su recorrer, casi a pie, todo nuestro territorio.