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martes, 31 de marzo de 2009

Crestomatía: ARISTEGUI - Entrevista con Eduardo Galeano



(31/03/2009) (Cheetos)

domingo, 29 de marzo de 2009

Entrada libre para un esperado encuentro con Eduardo Galeano

Difusión Cultura Unam

El próximo 2 de abril, a las seis de la tarde, los lectores del escritor uruguayo y quienes quieran saber más sobre su obra, tienen una cita imprescindible con Galeano en la Sala Nezahualcóyotl.

Como parte de su visita a México, el escritor uruguayo Eduardo Galeano (Montevideo, 1940) tendrá un encuentro público con sus lectores el próximo jueves 2 de abril, a las 18:00 horas, en la Sala Nezahualcóyotl del Centro Cultural Universitario.

Invitado por Siglo XXI Editores, la Universidad Veracruzana y la UNAM, Galeano realizará varias actividades durante su permanencia en México. El martes 24 de marzo presentará su libroEspejos. Una historia casi universal, en Xalapa y el jueves 26 recibirá el doctorado honoris causa por parte de la Universidad Veracruzana. El miércoles 1º de abril presenta su libro en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, a las 19:00 horas y finalmente, el jueves 2 de abril, en la Sala Nezahualcóyotl del Centro Cultural Universitario, se reunirá públicamente con sus lectores para charlar y leer una selección de su obra entre la que se encuentran ensayos, poesía y crónica.

Los asistentes podrán escuchar al autor de El libro de los abrazos, que tiene el don de alumbrar lo cotidiano y elevarlo a un plano sublime, así como hacer reflexionar al lector sobre temas como el racismo, la religión, el machismo, la organización internacional del mercado, la división del trabajo o la democracia.

El público encontrará a un autor que transita entre el periodismo, el ensayo y la narrativa; a un cronista de su tiempo, certero y valiente, que ha retratado con agudeza la sociedad contemporánea, al penetrar en sus vicios y fantasmas cotidianos.

En Galeano, lo periodístico constituye su obra de manera prioritaria ya que se inició en esta profesión, como dibujante, a la edad de 14 años. De tal modo, no es posible escindir su labor literaria de su faceta como periodista comprometido.

Literatura y periodismo de marcado tinte político

A lo largo de su vida, Eduardo Galeano, autor cuya obra inspiró canciones a Juan Manuel Serrat, realizó todo tipo de trabajos, fue mensajero y dibujante, peón en una fábrica de insecticidas, cobrador, taquígrafo, cajero de banco, diagramador, editor y peregrino en los caminos de América.

Como redactor jefe de la prestigiosa revista Marcha (1960-64) dio cobijo a las voces más interesantes de las letras uruguayas. Exiliado en Argentina dirige la revista literaria Crisis, en la que también destaca la labor del poeta Juan Gelman. En 1975 se instala en España para publicar en revistas ibéricas. Desde ahí, colabora con una radio alemana y un canal de televisión mexicano.

Sus primeros escritos son reportajes de corte político. Tanto el reportaje China(1964) como Crónica de un desafío, del mismo año, o Guatemala, un país ocupado(1967) reflejan una escritura de urgencia, de denuncia, que retrata la cotidianeidad de unos tiempos difíciles con una escritura situada siempre en primera línea de los hechos. Las venas abiertas de América Latina (1971) es una de sus obras más populares y ha sido traducida a dieciocho idiomas.

Junto al Galeano periodista empieza a aparecer el Galeano narrador que prolonga en sus obras su visión de América Latina. De la novela corta Los días siguientes(1963) a los relatos contenidos en Vagamundo (1973) pasan diez años pero se mantiene una misma percepción de las cosas, continuada en La canción de nosotros, que mereció el premio Casa de las Américas de 1975.

En Galeano el contexto político y social no puede eludirse y es el marco central en el que transitan sus historias: Días y noches de amor y de guerra (1978) hace alusión a los difíciles días de la dictadura en Argentina y Uruguay. En Memoria del fuego, Galeano lleva a cabo una recuperación del pasado indigenista. Esta obra narra la odisea de las dos Américas, al centrarse en los hechos más cotidianos, y forma parte de una trilogía febril e incisiva, apoyada en la rigurosidad de las fuentes y en la que se entrecruzan crónicas históricas con pinceladas del presente, siempre en busca de un futuro más justo.

Memoria del fuego está estructurada en torno a pequeñas vivencias cotidianas, que es en las que Galeano encuentra la verdadera grandeza del ser humano. La intrahistoria es el universo en el que caminan las obras del escritor uruguayo, al margen de grandes gestas y de sucesos grandilocuentes, que se apartan del hombre de a pie y del verdadero devenir de los acontecimientos históricos. Son, en palabras de Galeano, historias pequeñas, pero no minimalistas.

De su trilogía histórica integrada por: Los nacimientos (1982), Las caras y las máscaras (1984) y El siglo del viento (1986), el periodista italiano Gianni Miná expresó que es una voz incisiva y militante que trata de impedir que se olvide la tragedia que asola a quienes viven en el más completo subdesarrollo.

Joan Manuel Serrat toma prestado un fragmento de una de las historias deMemoria del fuego para ilustrar a modo de presentación en sus recitales el tema "Che Pykasumi", que el cantautor interpreta en lengua guaraní.

De regreso a Montevideo Galeano escribe El libro de los abrazos, de contenido más sutil y poético, y del que expresa: “Creo que un autor al escribir abraza a los demás. Y éste es un libro sobre los vínculos con los demás, los nexos que la memoria ha conservado, vínculos de amor, solidaridad. Historias verdaderas vividas por mí y por mis amigos, y como mi memoria está llena de tantas personas, es al mismo tiempo un libro de "muchos"... Es un equívoco que ha fragmentado los lazos de solidaridad, que ha condenado a este mundo de finales de siglo a tener hambre de abrazos, a padecer de soledad, el peor tipo de soledad: la soledad en compañía. Es el mismo proceso que se manifiesta con la pobreza".

De este libro, Serrat se inspira en el relato "La noche" para su canción: "Secreta mujer", que forma parte del álbum Sombras de la China (1998). Galeano publica en 1992 Ser como ellos y otros artículos, y un año después Las palabras andantes, recopilación de cuentos y reflexiones ilustrados por el artista brasileño José Francisco Borges.

El propósito de Galeano en los 90 sigue siendo el mismo que le había impulsado en décadas anteriores. Palpar la realidad y luego derramarla en un libro. Como respiro, muestra su pasión por el fútbol y lo reivindica desde la literatura en un libro titulado El fútbol a sol y sombra. En 1998 Galeano ofrece en Patas arriba: La escuela del mundo al revés, otro libro de denuncia.

En el trabajo de Galeano se puede observar la figura del cronista que persigue injusticias, que conjura temores, que rescata del abismo personajes e historias postergadas. Con su obra Galeano establece un frente común contra la pobreza, la miseria moral y material, la hipocresía de un mundo que sigue abriendo cada vez más distancias entre los que tienen y los que no. En Eduardo Galeano hay un compromiso constante con el ser humano y sobre todo una fidelidad a ciertas ideas que condenan el neoliberalismo y que siguen apostando por un socialismo real.

Galeano fue premiado en dos ocasiones por la Casa de las Américas y por el Ministerio de Cultura del Uruguay. Recibió el American Book Award de la Universidad de Washington, en EEUU, por su trilogía Memoria del Fuego. Fue el primer escritor galardonado con el premio Aloa, creado por los editores de Dinamarca, y con el Cultural Freedom Prize, otorgado por la Fundación Lannan.

Ana Rita Tejeda

domingo, 10 de agosto de 2008

Palabras para ver y escuchar



TELEVISION › EDUARDO GALEANO Y SU PROGRAMA EN CANAL ENCUENTRO

Palabras para ver y escuchar

El ciclo que conduce el escritor uruguayo en el canal del Ministerio de Educación de la Nación está atravesado por el relato de historias, reales o imaginarias. En el envío de esta noche, la mirada estará focalizada en “Los primeros americanos”.


Por Emanuel Respighi

Eduardo Galeano es, sin dudas, uno de los grandes narradores de la historia latinoamericana. Autor de obras emblemáticas, como Las venas abiertas de América latina y Memoria del fuego, el escritor uruguayo se destaca por ser el portador de una prosa tan simple como profunda, enfocada en la gente y los problemas de esta región del mundo. También su obra de ficción merece ser valorada. Pero además tiene el privilegio de ser de esa clase de escritores a los que no sólo da gusto leer, sino también escuchar. Pasa cada vez que relata alguna de las tantas historias que –producto de la realidad a la que nunca abandona o de su rica imaginación– siempre tiene a mano. Ese tono pausado y cadencioso que sale de su boca no hace más que hipnotizar a quien lo escucha, reforzando el sentido de sus expresiones y observaciones. Como cuando se lo lee, su relato oral tiene la extraordinaria virtud de lograr que cada una de sus palabras pueda ser imaginada por quienes la reciben. Galeano condensa en su figura el don mágico de la palabra y de la voz. Una sinergia que se hace evidente en La vida según Galeano es, el programa de TV que Canal Encuentro comenzó a emitir este mes, todos los jueves a las 23.30. Una experiencia televisiva tan rica como diferente.

La vida según Galeano es, en rigor, un raro experimento televisivo. El aspecto extraño de la producción realizada por Tranquilo Producciones para el canal perteneciente al Ministerio de Educación de la Nación reside en que se trata de un programa que, además de ver, le propone al televidente agudizar el sentido de la audición. Más que a verlo, el ciclo llama principalmente a ser escuchado. Por la fortaleza y honestidad de las palabras de Galeano, aquí en su doble papel de guionista y conductor, y aun cuando vale decir que el ciclo tiene un logrado trabajo de imagen y posproducción. Sin embargo, La vida... le devuelve a la palabra un lugar que la pantalla chica no suele brindarle, cada vez más pendiente de la imagen. Y no es casualidad que quien logra quebrar con la hegemonía de la imagen en la TV sea Galeano, probablemente “la voz” a través de la cual habló y habla América latina. Ya sea en su rol de periodista como de escritor. “Los mapas del alma no tienen fronteras. Y yo soy patriota de varias patrias”, dijo el autor de Los espejos, sin que nadie cuestionara sus dichos, cuando el mes pasado fue nombrado ciudadano ilustre del Mercosur.

Con relatos que emocionan y atraen tanto como su escritura, el prestigioso escritor se animó a un medio tan lejano para él como para sus inquietudes, con la intención de acercar su particular manera de ver Latinoamérica y el mundo. Sus breves y contundentes relatos van desde pequeños detalles hasta grandes planteos que enfrenta la humanidad en la actualidad, sin otra pretensión que la de ayudar a reflexionar en estos tiempos de tanta vorágine. Y lo hace con sus habituales y mundialmente reconocidas armas: la honestidad intelectual, la simpleza de las palabras y la riqueza de un vocabulario que no por rico reduce su posibilidad de comprensión a un puñado de televidentes. El programa, como la vida y la obra de Galeano, no reduce su alcance a unos pocos. Lejos están, programa y creador, de ser elitistas.

Desde un ambiente íntimo y natural para los escritores (una escenografía montada en alguno de los deshabitados estudios de Canal 9 oficia de escritorio en penumbras), el autor de El libro de los abrazos comparte con la audiencia ideas y relatos, siempre abocados a recuperar las historias de nuestro continente para conocer de dónde se viene y hacia dónde se va. Un recorrido que a lo largo de los trece episodios no tendrá otro límite que la media hora que dura cada capítulo. En los dos episodios que se emitieron hasta aquí, La vida... ya abordó temáticas tan amplias como las “Mujeres” y los “Niños”, y seguirá con envíos dedicados a “Los Nadies”, “Memorias y desmemorias”, “Futbolería”, “Los hijos de Africa” y “Amares”, entre otros ejes que sirven como excusa para hablar de la realidad latinoamericana, ese objeto que desvela al escritor uruguayo desde hace tantos años.

En el envío de esta noche (repite los jueves a las 8.30, 13.30 y 18.30; sábados a las 8, domingos a las 4 y 18), la mirada estará focalizada en “Los primeros americanos”. Allí, Galeano repasa con su habitual estilo cómo vieron a los nativos de América los europeos del Renacimiento (se los llegó a describir como individuos “con los pies al revés: tenían los talones adelantes y los dedos atrás”) y reflexiona sobre la conquista y la manera en que los conquistadores se hicieron de los descubrimientos de los antiguos americanos. Además de contar la rica realidad de entonces de Potosí, como centro económico de la región, y su pobreza actual, el escritor vuelve a desmitificar viejas afirmaciones sobre la conquista europea de América que suelen incluirse en los manuales de historia como verdades irrefutables. Un Galeano auténtico que, esta vez, conjuga la escritura, la historia y la televisión sin perder sentido de pertenencia.

Galeano afirma que el proceso que Evo lidera es vital para Bolivia y el mundo


La Paz, 03 ago (por Grover Cardozo - ABI).- En un rápido repaso a los cambios que vive Bolivia estos días, el intelectual uruguayo, Eduardo Galeano, afirmó con inocultable tono de satisfacción: "Me parece fundamental el proceso que encabeza Evo Morales. No sólo para Bolivia, sino para el mundo entero que está enfermo de racismo aunque siga siendo una enfermedad rara vez confesada".

La declaración la realizó en una entrevista concedida al periodista Martín Zelaya Sánchez y fue publicada este domingo en el suplemento Fondo Negro del periódico La Prensa.

El escritor que hace poco recibió una gran distinción del Mercosur, al referirse a Bolivia, hizo un cálido relato que rememora su relación con el país y la influencia que tuvo en él haber visitado los centros mineros.

"Bolivia es parte de mí. Esta en mí vaya donde vaya, ande donde ande; y yo estoy en Bolivia sin estar estando. Dicho sea de paso, te cuento que en Bolivia tuve, hace ya muchos años, mi bautismo de fuego como escritor", relató.

"Llevaba yo un buen tiempo en Llallagua y había llegado la hora de partir. Nos pasamos toda la noche bebiendo, chicha al principio, después singani, con mis amigos mineros. Y cuando ya estaba por sonar la sirena que convocaba al socavón, me rodearon y me obligaron: ahora, hermanito dinos cómo es el mar. Yo sabía que ellos, condenados a la muerte temprana y a la soledad de la geografía, nunca iban a ver el mar. Y yo tenía la obligación de encontrar palabras que fueran capaces de mojarlos…".

EN EL TIWANAKU

Que se conozca, la última vez que llegó Eduardo Galeano a Bolivia, fue el 21 de enero de 2006. La Comisión de Protocolo en ese momento conformada por quien suscribe esta nota, además de otros cinco compañeros del Movimiento Al Socialismo, realizó verdaderos malabarismos para lograr la llegada de Eduardo Galeano al acto de posesión de Evo Morales en el Tiwanaku.

Durante una semana realizamos averiguaciones de su dirección y no tuvimos buenos resultados. Recién faltando 3 días para la posesión, los compañeros de la Embajada Uruguaya en Bolivia, nos remitieron su correo. De inmediato enviamos la invitación y agilizamos los trámites porque Evo Morales había instruido "hacer llegar a Galeano como sea".

Logramos contactarlo y asegurarle los pasajes, pero el día 21 cuando se iba a realizar la posesión no nos llamó para recogerlo. Preocupados indagamos su paradero sin éxito. De todos modos grande fue la sorpresa, cuando al promediar las 13.00 llegamos al acto de posesión de y tratamos de ingresar a la zona del ceremonial.

Entonces un señor de tez blanca y con algunas canas encima, pedía a los policías que lo dejaron entrar. Me acerqué más y encontré que ese hombre era Eduardo Galeano. Los policías y el personal de control no lo reconocieron porque nunca antes lo habían conocido.

De inmediato lo hicimos ingresar y en su cansino caminar, él se quejaba porque tenía cierta dificultad para respirar.

Bueno Eduardo,le dije, hicimos peripecias para ubicarte y es un verdadero gusto tenerte en Bolivia y mucho más para un acto como este.

"El gusto es para mí y les agradezco por haberme invitado", repuso. "Cómo verás, tengo problemas para respirar, porque ya no soy joven, pero estoy contento porque para mí Bolivia significa mucho".

-Eduardo -le dije- la victoria de Evo en gran medida la debemos a intelectuales como tú, que influyeron mucho en la conciencia de la gente, ayudaron a madurar las ideas del cambio. Eres culpable de esto.

"Bueno, si pude contribuir me alegra", dijo modesto, mientras nos dirigíamos a buscar dos asientos entre los invitados internacionales.

Galeano observaba contento el rito aymara. En ese momento autoridades originarias del altiplano además de representantes indígenas del continente le otorgaron a Evo Morales los símbolos ancestrales que lo destacaban como autoridad moral.

Galeano seguramente sentía que la lucha ideológica que libró durante 30 años frente a intelectuales del campo liberal, dejaba ver alguno de sus frutos.
Gc ABI