domingo, 28 de diciembre de 2008

Mientras unos no dejan de comer, otros no dejan de tomar

Mario Di Costanzo Armenta

Si bien es cierto que el título de esta colaboración para muchos podría significar alguna escena de estas fiestas decembrinas, para otros resume la estrategia adoptada por el gobierno para enfrentar la tremenda crisis que ha llegado a nuestra economía.

Y lo señalo porque, a pesar de todas las declaraciones hechas por Felipe Calderón en torno de su programa económico y financiero, el hecho es que cada día que pasa los indicadores económicos (crecimiento, inflación, tipo de cambio, tasas de interés, poder adquisitivo del salario y empleo) revelan un importante deterioro.

Sin embargo, por parte del gobierno no se observa la menor intención de corregir el rumbo y cambiar la “receta económica” aplicada por el doctor Agustín Carstens.

Así, se observa que durante el año que se aproxima las dependencias gubernamentales continuarán gastando nuestros impuestos en conceptos verdaderamente inútiles, como lo muestran ya sus Programas Anuales de Adquisiciones y Arrendamientos (PAAAS-09). Y aunque muchas dependencias del gobierno “han dejado mucho qué desear” en cuanto a los objetivos para los que fueron creadas, persisten en mantener elevados gastos innecesarios.

De hecho, si revisamos algunos conceptos de “gasto” en los que incurrirán los principales organismos que tienen que ver con la supervisión del sistema bancario y financiero, podemos observar el tremendo dispendio de los recursos públicos en conceptos que nada tienen que ver con los objetivos para los que fueron creados.
Leer Nota AQUI