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domingo, 23 de enero de 2011

Descanse en paz Dr. Fausto Trejo Fuentes...

El equipo de RadioAMLO se une a la pena que embarga a la familia del Dr. Fausto Trejo Fuentes y a sus amigos del Comité 68 por la pérdida de este gran luchador social mexicano.


“HASTA LA VICTORIA SIEMPRE, CAMARADA FAUSTO TREJO”




http://livestre.am/AiJh
http://youtu.be/6vc0L9U4Fl8

Fallece el Dr. Fausto Trejo, luchador social y parte del Comité 68


Por: Andrea Becerril

Periódico La Jornada
Sábado 22 de enero de 2011, p. 13


Destacado participante en el movimiento estudiantil del 68, profesor y psiquiatra reconocido, pero sobre todo luchador social que a pesar de la presión, el destierro y la persecución política, siempre defendió sus principios, ayer falleció en esta ciudad el doctor Fausto Trejo Fuentes.

Sus restos fueron velados anoche en su domicilio de la colonia Del Valle, por sus familiares, sus compañeros sobrevivientes a la masacre de la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco, sus amigos comunistas y por sus alumnos, a los que dedicó buena parte de su existencia.

Sobre su féretro se colocó una bandera roja, con la hoz y el martillo y la inscripción: “Hasta la victoria siempre, camarada Fausto Trejo”. También, de acuerdo con su última voluntad, se colocaron junto al féretro dos cuadros: una pintura a lápiz del Che Guevara –que le regaló el escritor Mario Benedetti– y la otra, la de su Cristo Guerrillero, relató su hija María Elena Trejo.

Fue amigo del Che Guevara y de Fidel Castro, a quienes ayudó cuando estuvieron en México para organizar la expedición a Cuba.

La mayor parte de los integrantes del Comité 68 estuvieron presentes. Raúl Álvarez Garín lo recordó como el “brillante profesor” que impulsó en la década de los 60 la reforma educativa y tuvo una fuerte influencia entre los estudiantes, a los que conmovía con sus apasionados discursos y su alegría por la vida.

“Él tenía una presencia directa en el movimiento de masas, pronunció algunos de los discursos más relevantes durante el movimiento del 68. Encarcelado por el régimen de Gustavo Díaz Ordaz, durante una de las audiencias públicas dentro del proceso que se le seguía, se atrevió a pedir que se guardara un minuto de silencio en memoria de las víctimas de la matanza de Tlatelolco.

“El juez Ferrer MacGregor estalló en cólera, nos echó a la policía encima y ordenó que nos desalojaran”, narró Álvarez Garín.

Jesús Martín del Campo, también rememoró anoche aquellos años y dijo que el doctor Trejo será recordado con gran respeto y admiración. “Está en nuestra mente y corazón, porque en 1968 fue uno de los maestros que se la jugó con la juventud y arriesgó su vida, su profesión y su libertad”, junto con Heberto Castillo y Eli de Gortari.
A menudo señaló que la mayor enseñanza que recibió se la dieron los estudiantes. Por ello nunca se desligó de la docencia. Despúes de salir de Lecumberri, y en los años 70, Trejo estuvo desterrado en Uruguay y luego, con el apoyo de Salvador Allende, vivió una temporada en Chile. Cuando volvió a México no pudo regresar a las aulas, porque “desaparecieron” todos sus papeles, hasta su acta de nacimiento, explica su hija María Elena.

Resalta que pese al acoso que sufrió por parte del gobierno federal, a la tortura a manos del entonces jefe policiaco Arturo Durazo, a las acusaciones de ser guerrillero, Trejo siguió participando en movimientos sociales y practicó su profesión de siquiatra y sicoanalista, siempre con sentido humanista. “Siguió en la lucha, junto con muchos de los que están aquí”, señala María Elena y ve hacia donde están Ignacia Rodríguez, la Nacha, Raúl Vega, Oralia García, junto con Álvarez Garín y Luis Sosa.

Su ex alumno, Juan Ramón de la Fuente, ya como rector de la UNAM, ayudó a Trejo a regresar a su labor de catedrático; a la par impulsó la creación del Comité 68, para exigir desde ahí el castigo a Luis Echeverría y los demás responsables de la matanza de Tlatelolco.

En agosto de 2009 Trejo sufrió un infarto cerebral. Aun así, el 2 de octubre de 2010 fue al Zócalo. Desde el Hotel Majestic, él, que quiso cambiar el mundo, “vio a una multitud dispuesta a seguir en la batalla” y aunque estaba ya muy decaído, eso lo reanimó, detalla José Jacques Medina.

Al doctor Trejo le sobreviven su esposa María Luis Guererro y sus cuatro hijos. Hoy a las siete de la noche sus restos serán cremados. Según su última voluntad, la mitad de sus cenizas se esparcirán en el río Tula –cercano a la casa de su infancia– y la otra mitad en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, el próximo 2 de octubre. Tenía 85 años.


http://www.jornada.unam.mx/2011/01/22/index.php?section=politica&article=013n1pol

sábado, 2 de octubre de 2010

Cinito del Sábado: "Rojo amanecer"

Te invitamos a ver el "Cinito del Sábado", en esta ocasión con una película para conmemorar la matanza de estudiantes en Tlatelolco el 2 de Octubre de 1968, del director mexicano Jorge Fons, del año 1989:


"Rojo amanecer"


Sinopsis:
En un departamento del multifamiliar "Chihuahua", en el conjunto habitacional Tlatelolco de la Ciudad de México; son los días de mayor efervescencia del movimiento estudiantil de 1968; la mañana del 2 de Octubre una familia de clase media (padre burócrata, madre ama de casa, abuelo ex-militar jubilado, dos hijos preparatorianos y dos chiquillos de primaria), se prepara para un día normal; al transcurrir las horas, la familia se verá atrapada en medio de la represión política más sangrienta que ha existido en el México moderno.

No faltes, esta noche de Sábado 2 de Octubre de 2010 a las 10 PM por: http://www.radioamlo.tv/


RadioAMLO.TV
El Canal de la Resistencia Civil Pacífica
Ahora la verdad se ve

viernes, 15 de enero de 2010

México: Se espera que "Tlatelolco" llegue a las pantallas de cine

15 Enero 2010



jaguarwarrion@gmail.com
http://oncetv-ipn.net/noticias/index.php?modulo=despliegue&dt_fecha=2010-01-11&numnota=93

Dos de octubre, ¡No se olvida!. Es una de las consignas que pasaron a la historia en el otoño de 1968.

Fecha histórica que regresa a la pantalla grande de la mano de Carlos Bolado, quien más allá de centrarse en la noche de Tlatelolco, se decanta por los días previos al mitin de las Tres Culturas.

"Es una de las funciones que tiene el proyecto, el hablar de un suceso que pues evidentemente no nos conviene, ni debemos, ni tenemos que olvidar pues ahí está para aprender de él, para no tener que repetir estos acontecimientos que tanto daño le hacen a un país", dijo Roberto Sosa, interpreta a Gustavo Díaz Ordaz, actor. Leer Nota completa en:

sábado, 4 de octubre de 2008

Cuarenta años sin olvido

De la Lámpara de Diógenes:
A cuarenta años de la matanza en la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco el Movimiento Estudiantil de 1968 sigue vivo y más que nunca. Del Museo Nacional de Antropología, en remembranza de la marcha que de ahí salió en silencio, la columna conformada por el Comité 68 partió rumbo al Zócalo de la Ciudad de México. Ahí estaban los estudiantes, maestros y compañeros de entonces: María Fernanda Campa, Raúl Alvarez Garín, Ignacia Jiménez, Jesús Martín del Campo, Pablo Gómez, Fausto Trejo, entre otros, que también formaron parte de Consejo General de Huelga y junto con sus hijos, nietos y muchos de aquellos compañeros encaminaron sus pasos para exigir, una vez más, castigo a los responsables por los crímenes en los gobiernos de Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría Álvarez.





Viejos y nuevos compañeros se reunieron a lo largo de la Avenida de la Reforma. Los contingentes de estudiantes, profesores y de organizaciones sociales que partieron de Tlatelolco y otros puntos nutrieron la histórica marcha al converger en la intersección de avenida Paseo de la Reforma con la avenida Juárez y también más adelante en el cruce con avenida Bucareli. Los "goyas" y "huelums" no faltaron como tampoco los tambores, los danzantes, chavos con atuendos extravagantes y los carteles, carteles y más carteles, algunos con pensamientos, otros con consignas, unos más elaborados que otros, pero todos expresando el más profundo sentir de su creador, en uno se podía leer: -"Como olvidar si no sólo esta en mi memoria, sigue estando en mi cotidiana historia. ¡Basta de represión!".





Durante casi todo el trayecto se escuchaba la arenga -"¡Dos de octubre no se olvida! ¡es la lucha combativa!,¡Tlatelolco no se olvida!¡es la lucha combativa!"- como un responsorio que llegaba hasta el tuétano. Como pase de estafeta a la nueva generación, se dijeron muchas de las viejas consignas que fueron lanzadas por aquellos, por la "chaviza" de entonces y a veces cambiando la alusión a Díaz Ordaz o a Luis Echeverría -"¡Ho, Ho, Ho-Chi-Minh, Calderón chin, chin, chin!" y en ocasiones para apresurar el paso, los originales del 68, en broma gritaban -"¡Vamos muchachos!" y trotando, sólo unos metros, coreaban -"¡Ché, Ché, Ché Guevara, Calderón a la chingada!"





Adelante, ya en la avenida Juárez la gente comentaba entre si señalando hacia la entrada del hotel Sheraton Centro Históríco -"Mira, cuantos policias y granaderos" le decía una mujer a otra que inmediato le respondió -"Si, antes la policía veía estudiante y se nos echaba encima, nos tenían mucho odio, ahora veo que ya no tanto, ahora hasta sus hijos están marchando con nosotros"- aseveró. El andar se detuvo, el reloj "Haste" de la Torre Latinoamericana marcaba las 6 con 10 minutos de la tarde. Ningún helicóptero sobrevoló, sonó el caracol de los danzantes y calló. Durante un minuto en solemne silencio las manos, izquierdas casi todas, se alzaron con la señal-"¡Venceremos!"- Los ojos de los sexagenarios se humedecieron. El fantasma del recuerdo se posó un momento sobre ellos.





Nuevamente la consigna -"Dos de octubre, no se olvida!"- rompió el silencio y la marcha siguió. Conforme se avanzaba hacia la calle de Madero se veían las pintas en las paredes de edificios, algunas ventanas o muebles urbanos como una forma más de manifestación y de expresión, que los jóvenes "estencileros" dejaban a su paso, mismas que inmediatamente serían borradas con pintura o gasolina por las eficientes cuadrillas de limpieza del gobierno de la Ciudad de México. Los que tampoco se salvaron de las pintas fueron algunos elementos del Cuerpo de Granaderos de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSP-GDF), cuyos escudos quedaron decorados con coloridas frases en pintura aerosol. En Bellas Artes tomaron precauciones, forraron con papel las bases de mármol de las esculturas de los pegasos ubicados en las esquinas frente al palacio, sin embargo ahí quedó plasmado el sentir de los actuales estudiantes a cuatro décadas de la masacre y mientras unos "graffiteaban", otros coreaban lo de antaño -"¡No queremos olimpiadas, queremos revolución!"-





Ya en Madero cientos de personas recibían a la multitud gritando lo obligado-"¡Dos de octubre, no se olvida!"- con sus puños en alto. Por lo angosto de la calle el paso fue mucho más lento pero las consignas se escuchaban con más fuerza al rebotar en los viejos palacios y edificios que tantas marchas han visto desfilar.





La emotiva llegada al Zócalo se disipó de repente por un pequeño grupo de jóvenes infiltrados que después de haber dañado algunos negocios enfrentaban violentamente a la policia capitalina. Varios oficiales fueron heridos tras resistir las agresiones que en ningún momento fueron repelidas por parte los elementos de la SSP-GDF. Los provocadores no pudieron cumplir con su cometido, porque finalmente la multitudinaria marcha en homenaje a los asesinados por el gobierno federal de 1968 se llevó a cabo en paz. Sin embargo se llevaron "la nota" en los medios comerciales de comunicación.


Muchas más fotografías de la marcha del cuadragésimo aniversario de la matanza de Tlatelolco en la Lámpara de Diógenes.