domingo, 9 de noviembre de 2008

Carpetazo

Lilia Arellano,

Estado de los ESTADOS

De riguroso negro, el ilegítimo recorre en 45 minutos la zona donde cayó y explotó el jet que provocó, según la cifra oficial, 14 muertos, entre ellos Juan Camilo Mouriño y José Luis Santiago Vasconcelos / Recibió el reporte del avance de las indagaciones, pero sólo Luis Téllez le habló de “accidente”, los investigadores mexicanos y extranjeros NO
“El que dice una mentira no sabe qué tarea ha asumido, porque estará obligado a inventar más para sostener la certeza de esta primera”.
Alexander Pope
Al secretario de Comunicaciones y Transportes, Luis Téllez, le urge sacar de los medios informativos el caso del fallecimiento de Juan Camilo Mouriño y de José Luis Santiago Vasconcelos, archivarlo y fijar la atención en otras cuestiones alejadas de investigación de un presunto atentado. En el lugar del supuesto accidente, el funcionario puso énfasis en que las investigaciones sobre las causas del mismo tardarán al menos un año y anunció que la zona del desastre será despejada para el próximo lunes, a fin de que ese día ya sea posible circular por el área siniestrada.
Este sábado Felipe Calderón realizó un recorrido de 45 minutos por la zona donde cayó y explotó el Lear Jet 45, que provocó la muerte de 14 personas, cifra oficial hasta el momento; sin embargo, reportes de medios de comunicación hablan de alrededor de 100 afectadas. Se privilegió a las cámaras de televisión con el publicitado fin de dar transparencia y generar certidumbre sobre un resultado anunciado con anticipación aún y cuando todavía no se tienen ni los registros de las conversaciones y de lo que guardan tanto la caja negra como la grabadora de vuelo, y menos aún han concluido las investigaciones.
Vestido de luto, el inquilino de Los Pinos recibió el reporte del avance de las indagaciones hasta el momento de parte Luis Téllez; del capitán Gilberto López Meyer, director general de Aeronáutica Civil; de Joseph Seder, integrante de la United Status of América National Transportation Board de los Estados Unidos; y de Robert Carter, investigador principal de la Air Accidental Branch del Reino Unido. A excepción del titular de Comunicaciones y Transportes, ninguno de los mencionados se atrevió a referirse a los hechos como un “accidente”.
Al funcionario, quien se hizo acompañar de López Meyer, se le instruyó para proporcionar a los representantes de los medios de comunicación toda serie de datos que refuerzan SU hipótesis del “accidente”. Contrario a sus primeras versiones, ahora sostuvieron que la aeronave se desplomó a 500 kilómetros por hora, cuando hasta hace 48 horas aseguraban que la velocidad era de 300 kilómetros; afirmaron también que las dos turbinas venían funcionando a la misma velocidad, con lo cual en automático dejan descartado que podría tratarse de una falla técnica en el Lear Jet.
Leer más...AQUI

Más bajo no se puede caer

María Teresa Jardí

Asumiendo, sin aceptar, que ni el usurpador ni sus guardianes cercanos sabían lo que le ocurriría al ya insostenible secretario de Gobernación y a los acompañantes del mismo, por razones de lógica elemental a Calderón no le habría permitido el Estado Mayor Presidencial subir de inmediato en otro avión.
No en tanto no se tuviera la seguridad de que se trataba de un infortunado accidente y no del cumplimiento, por ejemplo, de la amenaza contenida en las mantas que los narcos le van dejando al usurpador desgobierno mexicano en puentes, edificios y plazas.
Lógica elemental, pura y simple lógica, habría obligado a hacer pernoctar al usurpador aunque los muertos hubiesen sido la mujer y sus hijos. Ilegítimo y usurpador, se asume como Presidente de una nación y como tal no se habría puesto su vida en peligro sin saber de cierto que no iba a ocurrir lo mismo.
Línea de investigación sin duda para cuando se escriba la verdadera historia del avionazo con el que perdieran tantos la vida. En un país que colecciona asesinados como estampitas, veinte o treinta muertos más tampoco es que tengan mayor importancia que la relativa a los cargos ocupados. Siempre me ha llamado la atención la adoración al cargo y el irrespeto a la persona que al día siguiente de dejarlo se convierte en invisible a los ojos de los que lo adulaban mientras ocupaba el cargo. Deformación cultural que tiene que ver con el alma de vasallos en busca de colonizadores para gobernarnos.
De película de horror están todos los propuestos para suplir a Mouriño, Tello Peón entre ellos, aunque siguen definiendo la corrupción del fascismo usurpador que el PAN encabeza.
Pero inconcebible, incluso por cuestiones de lógica también, se deshicieron de un cuestionado, no sólo por el abuso en el reparto de los contratos para hacerse de los bienes de la nación, sino también por su origen que como impedimento legal la Constitución señala para ciertos cargos, y ya quieren poner a otro de similares características.
Leer más...AQUI

EU: muerte del hombre blanco unipolar

Alfredo Jalife-Rahme
Bajo la Lupa

La demografía representa uno de los principales constituyentes de la democracia numérica. Si EU no sucumbe a la aventura fascista y/o al apartheid de su minoría plutocrática, su nueva democracia generacional está ya marcada por la recomposición demográfica en los próximos cuarenta años: el ascenso de la hibridación multicultural.
La elección del mulato hawaiano Barak Obama (“Barak” proviene del árabe que significa “bendito”) representa el inicio de una revolución democrática pacífica y multirracial, pero sustentada en el cambio demográfico cuando el segmento juvenil de los 18 a los 29 años se volcó por su candidatura, mientras el segmento de la tercera edad, en su mayoría monorracial “wasp” (blanco-anglosajón-protestante) votó por McCain que significa en idioma escocés el “hijo de Caín“.
Se trata de “un nuevo EU” que rompe radicalmente con el “viejo EU” decimonónico (cuando el 85% de la población era wasp), en espera de la principal mayoría étnica que será latina y a preponderancia mexicana.
En las dos anteriores elecciones, el diferencial del voto popular había sido mínimo, mientras el sufragio del Colegio Electoral había sido apretadamente controvertido, lo cual benefició al Partido Republicano y a su base fundamentalista evangelista, apuntalado tanto por la perversidad electorera de Karl Rove (el íntimo asesor de Baby Bush) como por los neoconservadores straussianos.
Leer más...AQUI

JORGE GÓMEZ NAREDO ::La muerte de Mouriño, ¿accidente o atentado?::

JORGE GÓMEZ NAREDO
La Jornada Jalisco

Vivimos en una guerra: Felipe Calderón la declaró. Lo hizo sin el consentimiento del Congreso ni de la sociedad. Sacó al Ejército a las calles, a patrullar, a cumplir labores policiacas. Desde la llegada del panista a la Presidencia, los asesinatos entre cárteles de la droga se han incrementado. Todos los días mueren alrededor de 15 personas relacionadas con el tráfico de estupefacientes. Todas las semanas, debido a la “guerra contra el narcotráfico”, policías fallecen y son acribillados jefes de seguridad y hasta alcaldes. Calderón, ante esta imagen dantesca, arguye siempre que la lucha contra el crimen organizado va y que costará vidas, muchas vidas.

El narcotráfico, un negocio bastante redituable, ha infiltrado corporaciones policiacas, alcaldías, gobiernos, congresos, secretarías... Por todos lados, silenciosamente, está el dinero el narco, la influencia del narco. Las autoridades defienden a unos y atacan a otros. No se dice, pero se sabe. Se entiende, se interpreta y se conjetura.

Este es el contexto. Y el contexto permite hacer más comprensibles los hechos que suceden en el país. Como por ejemplo la caída del jet donde viajaban Juan Camilo Mouriño y José Luis Santiago Vasconcelos. ¿En un país donde el narcotráfico está siendo “combatido” y está “perdiendo la batalla” (según lo han mencionado las autoridades federales), no podría pensarse en un atentado? ¿Por qué la insistencia de Luis Téllez, secretario de Comunicación y Transportes, en hacer de la caída de la aeronave perteneciente a la Secretaría de Gobernación un simple accidente?

Las explicaciones para justificar “el accidente” no han sido contundentes. Quedan muchas dudas. Fue extraña la manera en cómo la aeronave donde viajaba Mouriño se desplomó. Muy extraña. Un avión no suele caer en línea vertical. Las fallas técnicas, en una aeronave donde se supone viaja la persona con el segundo cargo más importante del país, suelen ser inexistentes. Además, una falla técnica no provoca que un avión se precipite de esa forma. Decir que la causa fue una turbulencia dejada por otro avión, una de las hipótesis del supuesto “accidente”, resulta absurdo. El piloto del vuelo que venía atrás del jet donde viajaban Mouriño y Vasconcelos, Emilio Hernández Galindo, en entrevista con una revista electrónica refutó las hipótesis dadas por las autoridades y mencionó: “Yo digo que sí lo tiraron [al jet donde viajaba Mouriño]. [Pero] que el gobierno diga que los narcos están tirando los aviones donde viene un secretario de Gobernación y que tienen acceso a este tipo de cosas, pues está muy complicado […] No creo que [lo] vayan a decir, aunque así haya sido, que hubo una especie de sabotaje con esta aeronave. No lo van a decir. Definitivamente no lo van a decir”. Entonces, ¿pensamos en accidente o en atentado?

Muchos testigos de la caída del jet donde viajaba Juan Camilo Mouriño indican que, desde el cielo, la aeronave ya venía en llamas. Son muchos quienes argumentan eso. Pero la PGR ha indicado que no, que eso no es cierto, que todos mienten, que las investigaciones dicen lo contrario: ¡no hubo explosión antes de la caída! No la hubo y no la hubo. Luis Téllez repite que no, que no y que no. ¡Todo fue un accidente!

El viernes pasado fue detenido Jaime González Durán, alias El Hummer, fundador y uno de los líderes máximos del grupo Los Zetas, brazo ejecutor del cártel del Golfo. Tres días después del extraño “accidente” del avión donde viajaba Juan Camilo Mouriño se detiene a uno de los líderes de Los Zetas y también el Ejército decomisa un arsenal de 500 mil cartuchos, 428 armas, 287 granadas y mil cargadores. ¿Existe alguna relación entre la muerte de Mouriño y estos “logros” del gobierno federal? ¿Fue acaso una reacción del gobierno la detención de El Hummer y el decomiso del colosal arsenal? Simples preguntas.

La muerte de Juan Camilo Mouriño ha servido para que Felipe Calderón y los medios de comunicación afines al michoacano intenten hacerlo héroe nacional: un dechado de virtudes. Sin embargo, Mouriño estaba lejos de ser eso. Parecería que todo se debe olvidar: el enriquecimiento ilegal de Mouriño y su familia, los contratos irregulares con Pemex y el notorio tráfico de influencias. En su alocución en el Campo Marte, con los féretros presentes de quienes murieron en el avionazo (los que fallecieron y no venían adentro del jet simple y llanamente han sido olvidados por las autoridades), Calderón declaró: “[Mouriño] Fue objeto de críticas y víctima de calumnias. Sin embargo, puedo asegurar que fue un hombre franco y honesto […] bienaventurados los que por causa de lo alto son insultados y se diga toda clase de calumnias en su contra, porque su recompensa será grande”. Sí, las críticas que en vida recibió Mouriño, ahora se han convertido en delitos.

¿Mouriño murió en un accidente o fue asesinado?, si fue un atentado, ¿quién lo perpetró?, ¿el narcotráfico?, ¿acaso una intriga palaciega?, ¿sabremos alguna vez realmente lo que pasó? Preguntas, hay muchas preguntas. Desgraciadamente, la mayoría de ellas no se contestarán. O quizá sí, pero quedarán las dudas: esas dudas que nos indican, hoy, que Mouriño no murió en un accidente, sino en un atentado.

jorge_naredo@yahoo.com

"Discurso del Presidente Legítimo por su gira en el Edo. de Michoacán

Expone López Obrador las acciones en defensa de la economía popular y del
petróleo


* Informa que acudirá a las instalaciones de Televisa, para solicitar a
los dueños de la empresa que se haga efectivo el derecho de réplica

* El domingo 23 de noviembre se realizará una movilización para reiterar
que se mantienen las acciones en defensa de la industria petrolera,
menciona

* Está latente el riesgo de dividir en parcelas las costas del Golfo de
México para concesionarlo a empresas petroleras extranjeras, alerta


Desde la tierra del general Lázaro Cárdenas del Río, Andrés Manuel López
Obrador, anunció las acciones que se llevarán acabo en los próximos 15
días para continuar con la defensa del petróleo y de la economía popular.

El presidente legítimo de México especificó que la primera acción será
acudir el próximo martes, 11 de noviembre, a las 17 horas, a las
instalaciones de Televisa, para solicitar a sus directivos que garanticen
el derecho de réplica y con ello exponer a la opinión pública los motivos
por los cuales continúa el Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo.

Al conceder una entrevista al noticiero nocturno “En Resumen” que conduce
Alberto Ortega, el cual se trasmite por el Canal 7 de Uruapan, señaló que
los medios de comunicación que manipulan la información y que ocultan que
México está inmerso en una profunda crisis económica, política y social
provocan un grave daño a la población.

También detalló que el próximo domingo, 23 de noviembre, a las 11 horas se
efectuará una marcha-mitin del Ángel de la Independencia a las
inmediaciones del Palacio de Bellas Artes para reiterar que se mantendrán
las acciones de defensa de la industria petrolera y la economía popular.

En el recorrido de este día destacó que el Movimiento en Defensa del
Petróleo logró que se frenara la privatización de la industria petrolera.

Sin embargo, aclaró que “todavía hay un riesgo latente porque los
vendepatrias, quieren entregar en lotes las tierras y las aguas del Golfo
de México para que empresas extranjeras puedan explorar y explotar el
petróleo que es de todos los mexicanos”.

Los potentados “quieren entregar lotes de 5 mil kilómetros cuadrados cada
uno, cantidad equivalente al territorio de Tlaxcala o Colima. Quieren
entregar 110 lotes en concesiones de 20 años a empresas extranjeras”,
explicó.

López Obrador señaló que el pasado martes, 4 de noviembre, presentó ante
diputados federales del PRD, PT y Convergencia el Programa de Defensa de
la Economía Popular, con el propósito de mitigar los efectos de la crisis
económica que vive México.

El mencionado plan está formado por 18 acciones. “Primero, propusimos que
se establezcan precios de garantía a productores del campo; la
construcción de tres refinerías para dejar de importar la gasolina; y
aplicar un programa de construcción de caminos de concreto”.

Prosiguió: “Es necesario la construcción de infraestructura en los pueblos
y regiones del país para generar empleos y reactivar la economía; echar
andar el programa de mejoramiento, ampliación y construcción de viviendas;
dar apoyos a adultos mayores, madres solteras y discapacitados”.

Otras acciones propuestas, expresó, es devolver los ahorros a los ex
braceros; otorgar becas mensuales a todos los estudiantes de preparatoria;
brindar atención médica y medicamentos gratuitos a la gente e instalar
comedores o cocinas económicas en zonas pobres.

También bajar los precios de la gasolina, el diesel, el gas y la luz; y al
mismo tiempo proteger los fondos de pensiones de los mexicanos, añadió.

Para mañana domingo, López Obrador convivirá con los habitantes de
Aguililla, Apatzingan, Parácuaro, Nueva Italia, Lombardia, Taretan, y
Ziracuaretiro.

La Espia del Centauro

Ya se acerca el veinte de noviembre, fecha que los renegados celebramos y que los reaccionarios y persignados quisieran que se olvidara. Tengo algunos retazos escritos con las patas, historias sobre la revolución.

La Espía del Centauro

Ciudad de México, verano de 1915

El general carrancista Pablo González, jefe del cuerpo de ejército del noreste, se encontraba disfrutando de un juego de billar con su ayudante, el coronel Salcido. El general se había instalado en los lujosos aposentos de la casona en Paseo de la Reforma de Alberto Brannif, un “científico” que había apoyado a Huerta y se había exiliado a Paris tras caer el pelon.

“Me la puso usted muy difícil, Salcido,” dijo González observando la disposición de las bolas.

“Pos ya va usted adelante, mi general,” se rio Salcido. “Tengo que por lo menos ganar la de la honrilla.”

González se aprestaba a intentar un tiro cuando entró un teniente todo agitado.

“¡Usted perdone mi general!” dijo el teniente Vargas cuadrándose.

El taco de González rasgó la felpa de la mesa con el sobresalto de la interrupción. “¿Y ora que chingaos mi teniente?, ya me chispoteo el tiro.”

“Capturamos la espía mi general,” explicó Vargas. Por varias semanas ya las tropas carrancistas habían estado tratando de descubrir a un elusivo espía que había estado mandando palomas mensajeras al norte, rumbo al centauro, con información detallada de los movimientos de las tropas carrancistas.

Apenas hace un mes que las tropas zapatistas de la convención habían abandonado la ciudad. Las tropas de González de inmediato entraron a esta. Al norte, en el bajío, Pancho Villa y Álvaro Obregón se encontraban enfrascados en las titánicas batallas de Celaya.

“¿La espía? ¿Es una mujer?” preguntó con azoro González.

“Si mi general. La tenemos en una habitación en la planta baja. ¿Quiere interrogarla?”

“¿Para que chingaos?” preguntó González haciendo una mueca de desdén. “A los espías se les fusila y ya.”

El teniente estaba muy pálido. “Con todo respeto, mi general, debe usted verla.”

“¿Pa’ qué?” preguntó Salcido apoyando a su jefe.

“Mi coronel…” el teniente titubeo. “Es que está guapísima.”

El general era algo chiledulce. “¡Puta madre! ¿A poco? Órale, déjeme interrogarla entonces, ¡ja ja!” González se ajusto la casaca y se atuzó el bigote.

González entró bruscamente en la habitación donde se encontraba la mujer. Esta estaba de pie junto a una ventana. Portaba esposas y la blusa estaba desgarrada, aparentemente había habido trifulca al capturarla, y se veía expuesto un hombro muy mordible. El pelo era una mata negrísima, azabache, mas obscura que la conciencia de Huerta, que le llegaba a la cintura. La mujer volteo a ver a González y su sequito. Lo hizo con la gracia y elegancia de una prima ballerina. Una mueca de desprecio se formó en sus delgados labios. Era, en efecto, bellísima, muy morena, de pómulos altos, delgada, bastante alta, con una prominente nariz aguileña. Portaba una falda con olanes y botas de montar y numerosos collares. Los ojos eran verdes y brillaban.

“¡Ave Maria!” exclamó González que no se pudo contener. “¿Es usted una gitana?”

“Si, soy romani,” contestó la mujer.

“¡Carmen!” exclamó Salcido, un fanático de la opera, y que tampoco se había podido contener.

“Dice que es esposa de Pancho Villa,” explicó el teniente.

“¿Y como se llama usted…señora?” preguntó González.

“Scheherazade Sterhazy…de Villa.”

“¡Schecherazade!” suspiró Salcido que ya había quedado profundamente enamorado de la mujer.

González la vio algo incrédulo. “¿A poco de verdad esta casada con Pancho?”

“Si, nos casamos por lo civil cuando Pancho anduvo aquí en la ciudad. Fue derecha la cosa. En la mañana se casó con mi hermanilla y en la tarde conmigo. ¡Pero a ambos nos cumplió! Mi Pancho es muy hombre.” La mujer sonrió lascivamente.

González tomó una decisión rápida. “Bien, si nos dice el nombre de sus cómplices la dejare ir.”

“¿Cómplices? Yo hice todo solita. ¿A poco no cree que no puedo vigilar los movimientos de sus trenes. Y sus oficiales, con tantito les sonreía y me soltaban toda la sopa. No, no tengo cómplices. Me basto yo solita para estos trotes.”

González, viejo zorro, no dijo nada. Contempló a la mujer. Luego a Salcido y al teniente. Estos dos babeaban. Si la mujer les hubiera pedido que llenaran a González de plomo quien sabe que hubiera pasado. “¡Usted es una bruja! ¡Fusilenla!”

La mujer se rió. “Bien me decía Pancho que oste no sirve mas que para mayate de Carranza.”

González salio de la habitación gritando. “¡Que la fusilen Salcido!”

El cuadro se había formado en el jardín de la casona. Desde una ventana observaban Pablo González y Salcido. Vargas le había ofrecido una venda. La mujer la rehusó. Ella alzo su vista hacia donde estaba González…y le sonrió.

Gonzalez sacudió la cabeza. En sus manos tenia una copa de cognac de la reserva de Braniff. “Ordénenles que le paren, Salcido, está muy guapa para alimentar zopilotes.”

Salcido se apresuró a ir a interrumpir el fusilamiento. Regresó con la mujer.

“¿Que hacemos con ella, mi general?”

González la observo con cuidado. “¿En verdad se llama Scheherazade?”

“Si.” La mujer sonrió. González sintió que su mano tembló.

González se volvió a llenar su copa. Tenia la casaca media abierta. Se sentó en una cómoda poltrona. “¿Como la de los cuentos?”

“Si.”

“Siéntese señora,” indicó González. “Salcido, quitele las esposas.”

La mujer se talló las muñecas. “¿Que quiere de mi? Ya le dije que no tengo cómplices.”

“No he decidido. Teniente, Salcido, siéntense, pónganse cómodos. ¿Quiere algo de tomar señora?”

La mujer lo vio con recelo. Era evidente que González había cambiado de táctica. No la podian quebrar amenazándola con fusilarla. “Si tienen una copa de vino se lo agradeceré. Abreviemos, general, yo en su lugar usaría la tortura.”

“Usted es cruel, señora.”

“Soy gitana, ya sabe usted…”

Salcido solícitamente le sirvio una copa de vino.

“Bien, le hare una propuesta. Ya anocheció. Entreténgame con un cuento. Como hacia la Scheherazade de los cuentos. Si me gusta el cuento, la dejare vivir un dia mas, si no, la fusilare al amanecer.”

La mujer se puso muy seria. “Se mofa usted de mi.”

Gonzalez sonrió. “Pero hay una condición…”

“¡Explíquemela!” demandó la mujer.

“El cuento me debe dar algo que me ayude a batir a su marido. ¿Entiende? Al final de su cuento quiero ser mas sabio en estos menesteres de la guerra, si tal cosa es posible.”

La mujer se rió. “Ustedes siempre le harán los mandados a Pancho. Pero bien, acepto sus condiciones.”

“Empiece entonces.”

“Bien, os contare sobre la expedición de Barradas y algo os enseñare del alma del soldado mexicano, que tal vez os sea de utilidad.” La mujer pidió una guitarra. Empezo a tocar esta lentamente, con aires andaluces. Y empezó a canturrear.

“Gran alboroto de tambores y clarines

Escandaliza a la Habana

Ya saludan los cañones de los fortines

La expedición mejicana.

Se alza altivo el estandarte de España

En los palos de la nave capitana

Y un tercio viejo busca hacer hazaña

Reconquistando la tierra mejicana.”

“Ah, ya recuerdo,” dijo González. “Barradas intentó reconquistar México para la corona española en 1826 creo. Era presidente don Vicente Guerrero.”

“Muy bien, mi general,” dijo Scheherazade sonriendo. “A ver si me dice quien es este.”

La mujer empezó a tocar la guitarra con mas animación. La música ya no tenia tan obvias cadencias andaluces. Era ahora un son tropical.

“No le digo mi negro, ¡que no le digo!

Y no me de usted cuerda que le sigo.

Porque a fe mía que el mas picudo

En todo el veracruzano puerto

El que tiene el ingenio mas agudo

Es Antonio, de eso esté cierto.

¡Es Antonio el macizo,

El que con una puntada

El México nuestro hizo

Y fue el ocho su espada!

Un día la republica proclamó

Fue con el plan de Casamata

Que Antonio la guerra desata

Y la corona imperial tambaleó.”

González se rascó la cabeza. “¿Antonio? ¿Veracruz?”

Salcido estaba igual de perdido. “¿Que es eso del ocho? ¿El ocho de espadas? ¿Es albur?”

La mujer volvió a tomar la guitarra.

“No le digo mi negro, ¡que no le digo!

Y no me de usted cuerda que le sigo.

A fe mía, señores, que no hay

Un mayor grupo de cabrones

En toda la guarnición del puerto

Que los mulatos y cuarterones

Del ocho, de eso esté cierto.

Los domingos guardan misa

Y en honor al santo patrono

Celebran entre risa y risa

Y en el atrio bailan ‘El Mono’.

Y siguen a Antonio fielmente

Y lo seguirían hasta el averno

Entrarían con tambor batiente

Haciendo del infierno infierno.”

“Es el regimiento numero ocho, mi general,” dijo el teniente. “Le eran muy adictos a Antonio López de Santa Anna. Este proclamó la republica con el plan de Casamata y derrocó a Agustín de Iturbide.”

González hizo una mueca de resentimiento. Originalmente periodista y relativamente culto, no conocía mucho de la historia militar de México. “¿No le digo, Salcido, están convirtiendo en unos eruditos a estos aguiluchos hoy en dia. Es culpa de Felipe Ángeles, si lo conozco. Cuando era maestro en el colegio militar les llenaba la cabeza de humo.”

“Pos sera el sereno, mi general,” dijo la mujer sonriéndole al teniente. “A mi me gustan los hombres eruditos.” El teniente suspiró.

“¿Pos que ira a decir Pancho?” comentó socarronamente Salcido. “Mejor que ni se entere Villa mi teniente porque lo va a quebrar por andarle bajando a la señora. Y no lo culpo, ¡ya ven que guapa está!”

“Pos guapa o no, hasta ahora nomás nos ha canturreado,” apuntó González. “Bien, que con Santa Anna. Asumo que ese cabrón estaba al frente de la guarnición de Veracruz.”

“Pos Santa Anna fue un traidor según he oído,” dijo Salcido.

“No el Santa Anna de 1826. Dígame, mi general, ¿por qué los mulatos del ocho le eran tan fanáticos? Píensele tantito.”

“No sé. A la mejor les pagaba bien.”

“Ay mi general,” la mujer suspiró. “¿Por qué cree que los dorados se harían matar por mi Pancho? Cuando sale un líder nato, y Santa Anna tal era cuando joven, los hombres se identifican con él. Si, Santa Anna tenia muchos defectos. Era un tahúr y un chile dulce. Pero así es el mexicano. Hay veces que le sale un líder, de esos que no se repiten cada cien años, y la gente lo sigue por qué ese líder es lo que ellos quisieran ser. Los negros seguían a Santa Anna por eso. Le admiraban su importamadrismo y su dispendio, ellos que andaban desarrapados y hambrientos. Y los dorados se harían matar con tal de probar que son tan bragados como mi Pancho. No importa que tantos defectos tengan.” Luego acabó con aire de sibila: “Esto siempre ha sido y será.”

González prendió un puro. “Bien, sera el sereno, ya es medianoche, sígale con su cuento.”

“Pues no hay mas que decirle, mi general,” dijo la mujer. “Los españoles desembarcaron en Tampico. Enterado de esto, Santa Anna mando por tierra a mata caballo a la caballería con el coronel Andonegui y el general Mier y Teran. Mientras tanto Santa Anna embarcó en unos buques al ocho y se dirigió a Tampico. Los mexicanos desembarcaron en lo que es ahora Pueblo Viejo, todavía en la orilla veracruzana.”

“¿Y los españoles que habían hecho?” preguntó Salcido.

“Barradas quería a toda costa llegar a San Luis Potosí,” explicó Scheherazade. “Ese pueblo tenia fama entonces de mocho y probablemente los habitantes los recibirían con los brazos abiertos. Pero Barradas no había pasado de Altamira.”

“¿Altamira? Pos si está tan solo a unas leguas de Tampico.”

“En efecto, general,” se rio la mujer. “El problema es que Andonegui y Mier y Teran con su caballería lo traían loco. Le atacaban la retaguardia, le hacían fintas, aparentaban ser mas en numero de lo que realmente eran. ¡Ja ja! ¡Hoy en dia Mier y Teran y Andonegui estarían con mi Pancho, ya vide como los traen a ustedes.”

“¡Oigame señora!” protestó González. “Avóquese a su cuentos carajos.”

“Bien, desmoralizados los españoles decidieron hacerse fuertes en Tampico. Pero en unos cuantos días el vomito negro los tenia diezmados. Fue entonces cuando Antonio decidió cruzar el Panuco con sus mulatos por el rumbo de la quinta de doña Cecilia, una posadera que vendía vituallas a los pescadores del rumbo. En efecto, Antonio cruzo a su gente y los alineo en línea de batalla. Los españoles tenían un fortín con artillería que les cerraba el paso a Tampico donde tenían a todos sus hospitalizados. Pues después de un discurso pomposo Antonio se puso al frente de su gente. Hay que reconocerle que era valiente aunque pendejon y terco.”

“Es que era un gachupin el cabrón también,” se rio Salcido.

“Pos si, el caso es que le mataron el caballo luego luego lo cual enardeció a los mulatos. Estos entraron a bayoneta calada al fortín…¡y fueron rechazados con perdidas tremendas!”

“¡Puta madre!” exclamó González.

“Ya se imaginaran. Los españoles se habían crecido. Entre Josus y Hostias se paraban en los parapetos retando a los mexicanos a que volvieran a cargar entre los montones de sus muertos que habían enfrente del fortin. Y Santa Anna, por cierto, para estas alturas ya empezaba a ver si podía volver a cruzar su gente al otro lado del Panuco. Fue entonces que el dedo de Dios escribió una línea de nuestro destino.”

“¡No sea sangrona!” dijo Salcido socarronamente.

“Tampoco, señora,” protestó también el teniente.

“Perense cabrones, a ver, explíquese señora,” ordenó Gonzalez.

“Pues verán, esa mañana cuando cruzaron en piraguas y balsas los mexicanos el río había estado muy embravecido. El cielo tenía un color de hormiga y los pájaros revoloteaban como locos. El caso es que cuando iba a iniciarse un segundo asalto de pronto se alzo un viento huracanado. En efecto, era lo que llaman un ciclón o huracán en esas latitudes y entró precisamente a tierra por Tampico. Las piraguas y pertrechos de los mexicanos se los llevo la corriente. El río se desbordó y se llevó a muchos infelices. Ninguno de los dos bandos tenia ya animo de continuar la batalla. Los españoles, que en su vida habían visto semejante meteoro, se guarecieron en el fortín rezando con los rosarios en la mano. Los mexicanos mientras se trataban de guarecer bajo los árboles y en los pocos jacales que todavía estaban en pie. De pronto el viento cesó.”

“El ojo del huracan…” dijo Salcido.

“Así es. Pues bien, los mexicanos estaban todos desmoralizados, ya casi sin armas, y la pólvora estaba toda mojada por supuesto. De ahi entonces que Santa Anna demostró su gran labia. El cabrón se había guarecido en la quinta de doña Cecilia. Se montó en un precioso alazán y salio muy campante a arengar a la gente. El mismo cielo, les dijo, era su aliado. ¡No estamos derrotados exclamó! Claro, ya no tenia manera de cruzar el río. Santa Anna se jugaba todo en una sola tirada de los dados. Y al verlo caracolear el caballo y ondear la bandera pos la gente tomó animo. Se dirigieron como tropel de búfalos sobre el fortín. Los españoles, mientras tanto, todavía no se recuperaban y su pólvora, por supuesto, también estaba mojada. Así pues, los cañones que en la mañana les habían causado estragos a los mexicanos estaban ahora mudos. Todo acabó en cinco minutos. El fortín cayo. Unos cuantos días después Barradas capituló. Con toda su gente enferma no iba a poder presentar batalla.”

“Bueno, ¿y como chingaos me ayuda esto a derrotar a su marido?” preguntó González.

“Dudo que lo ayude en mucho. La moraleja de todo esto, le repito, es que el líder nato siempre encuentra la manera de arengar a su gente. No importa que negra se vea la situación siempre les inyectara animo. Y hay que conocer al mexicano. El soldado mexicano es muy frágil. Con cualquier cosa se desmorona su moral. De ahí que un buen líder tiene que estar siempre trabajando en mantener el animo de su gente. Y le digo ahora mismo que aun si Obregón derrota a mi Pancho en Celaya no piense que se va a rendir ansina nomás porque si. ¡Mi Pancho les va a dar un chingo de bronca todavía!”

González se paró y salio de la habitación no sin antes jurar: “¡Salcido! ¡Fusilela al amanecer! ¡Puta madre!”

Salcido y el teniente se quedaron viendo uno al otro tristemente. La mujer se rió. Mas, no se preocupen, igual que la mulata de Córdoba, cuando fueron a sacarla de su celda esta ya estaba vacía. Brujería, dirán unos, ya viden que las gitanas tienen pacto con el diablo. O tal vez fue que Vargas le había creído lo que había dicho la gitana, “que le gustaban los hombres eruditos”. El caso es que para fortuna de Vargas ni Salcido ni González la hicieron de tos. Salcido porque ganas no le faltaron de liberarla. Y González porque tenia en sus manos una bronca tremenda con Rodolfo Fierro, el lugarteniente del centauro. Pero esa es otra historia.

FIN

sábado, 8 de noviembre de 2008

Hidalgo: mata priísta a un jefe policiaco, en una riña con perredistas





Al tratar de detener una riña, un integrante del equipo de campaña del candidato suplente del PRI disparó contra el policía.

Carlos Camacho, corresponsal
Publicado: 08/11/2008 14:15

Hidalgo. Un integrante del equipo de campaña del candidato suplente del PRI a la presidencia municipal de La Misión, Alejandro Iván Camacho Villeda, disparó contra el subdirector de Seguridad Pública local, Gabriel Benítez Acosta, quien perdió la vida minutos después del ataque.

De acuerdo a los datos proporcionados por la Procuraduría General de Justicia del Estado, fue un integrante del equipo de campaña del PRI quien disparó contra el policía que intentaba detener una riña en la que se vió envuelto Camacho Villeda con algunos perredistas de la región.
Leer Nota AQUI

Mouriño: complicidad lucrativa





Junto con el presidente Felipe Calderón y el secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, Juan Camilo Mouriño formaba la tríada del poder. Así lo describe la periodista Anabel Hernández en su nuevo libro Los cómplices del presidente, que en días próximos pondrá en circulación Grijalbo. En entrevista con este semanario, (de la cual proceso.com publica un adelanto) Hernández sostiene que aun cuando Calderón le toleraba todo, en Los Pinos y en el PAN Mouriño era criticado por su voracidad empresarial.
Jorge Carrasco Araizaga


Una larga historia de irregularidades, abusos y complicidades es el legado público de Juan Camilo Mouriño Terrazo. Los negocios que el secretario de Gobernación hizo al amparo del poder, sobre todo en los dos años en que formó parte del gobierno de su amigo Felipe Calderón, es apenas lo más visible de su vida como funcionario.
Detrás hubo un político que lo mismo se valió del espionaje y el sabotaje, del uso faccioso de los recursos públicos y de la manipulación electoral. Mouriño fue consejero que terminó por secuestrar al presidente de la República y generar discordias en el círculo cercano de Calderón, incluido el PAN, según la periodista Anabel Hernández.
Leer más...AQUI

No descartable, la hipótesis del atentado




RICARDO RAVELO

Amigo de José Luis Santiago Vasconcelos y asesor de él en temas judiciales, el investigador Edgardo Buscaglia considera que no debe descartarse que la muerte del extitular de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) se haya debido a un atentado del narco o incluso fraguado, dice, desde el mismo poder político. Las razones que lo llevan a afirmar lo anterior son de mucho peso...

El percance aéreo en el que murió José Luis Santiago Vasconcelos junto con el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, el martes 4, pudo ser producto de un atentado debido a los altos niveles de infiltración que enfrenta el gobierno de Felipe Calderón por parte del crimen organizado. Esa es la hipótesis de Edgardo Buscaglia, investigador del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).

Amigo de quien durante 15 años combatió desde la Procuraduría General de la República a los cárteles de la droga, Buscaglia asegura que el lunes 3 por la noche se reunió con él, y afirma que el funcionario estaba amenazado por varias organizaciones criminales y sólo contaba con una reducida escolta desde que dejó su cargo en la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO).

Leer más...AQUI

¡QUE NO TE SORPRENDAN!

(Para que hagan volantes y entregárselo a los compañeros)

¡QUE NO TE SORPRENDAN!
¡NI BONO DE PENSIÓN NI 10° TRANSITORIO!
¡RECHAZO TOTAL A LA NUEVA LEY DEL ISSSTE!

Las autoridades del ISSTE y los enviados de Elba Esther están incrementando la presión sobre los trabajadores para que firmen la hoja de elección y así lograr imponer la privatización de las pensiones, a través del bono de pensión y la individualización de las cuentas de retiro, con el PENSIONISSSTE. Casi a diario, a medida que se acerca el 14 de noviembre, nos llegan telegramas a nuestros domicilios queriéndonos convencer de las bondades de las cuentas individuales. Pero no nos dicen que nos van a cobrar comisiones, que los ahorros de los trabajadores se van a invertir y que estas inversiones se pueden perder, como lo demuestra la actual crisis económica y el mal manejo de los fondos de retiro, poniendo en riesgo la pensión.
Todo lo que dicen los charros y el ISSSTE es un engaño pues quieren llevarse nuestro fondo de pensiones que actualmente nos pertenece a todos. A los charros y al ISSSTE les preocupa que no hayamos elegido alguna opción pues se pueden quedar sin las jugosas ganancias que esperan ansiosamente. Nuestro amparo está vigente y está por definirse como quedaremos finalmente. En caso de no firmar para elegir alguna opción, automáticamente nos enviarán al 10° transitorio.
POR LO TANTO, LOS TRABAJADORES NO DEBEMOS FIRMAR NINGÚN DOCUMENTO, NI ELEGIR NINGUNA OPCIÓN Y RECHAZAR CUALQUIER INTENTO DE COERCIÓN POR PARTE DE LAS AUTORIDADES, DE EMPLEADOS INCONDICIONALES Y DEL CHARRISMO DEL SNTE.
El Reglamento para el ejercicio del Derecho de Opción establece que:
“Artículo 35. A los trabajadores que al 30 de junio (ahora 14 de noviembre) de 2008 no hayan manifestado a través del Documento de Elección el ejercicio de su Derecho de Opción, les será aplicado lo dispuesto en el articulo décimo transitorio del Decreto, con acceso al resto de las prestaciones y seguros contenidos en dicha Ley.”
CONSEJO CENTRAL DE LUCHA SECCIONES 10 y 11-CNTE

Desfiladero Jaime Avilés

Desfiladero

La Jornada

Jaime Avilés
jamastu@gmail.com

■ Calderón: las políticas de Bush... sin Bush

■ Coincidencias entre Obama y AMLO

Accidente o sabotaje, en cualquier caso el desastre aéreo del pasado martes en que perdieron la vida Juan Camilo Mouriño, José Luis Santiago Vasconcelos, cuatro funcionarios de la Secretaría de Gobernación, dos pilotos, una sobrecargo y cinco peatones, inauguró el último bimestre de un año pródigo en episodios de horror, entre los que destacan los 12 decapitados de Mérida, los 24 albañiles asesinados en La Marquesa, las matanzas en Culiacán, Creel, Ciudad Juárez, Chihuahua y Tijuana; las hieleras con cabezas humanas en Durango; el atentado con granadas en Morelia y el cúmulo de balaceras en retenes y ciudades de todo el país que segaron la vida de incontables inocentes.

Casi dos años después de que Felipe Calderón, sin pedirle permiso al Congreso ni a nadie, declarara su muy personal “guerra contra el crimen organizado”, hay más de 6 mil 400 muertos, numerosos desaparecidos (muchos de ellos por razones políticas, falsamente vinculados con el narcotráfico), desaliento en las fuerzas armadas, pérdida de control territorial por parte del Estado en diversas regiones y una profunda sensación de fracaso en el llamado “gobierno” de la República.

Calderón aplicó, a ojos cerrados y al pie de la letra, una política dictada por los halcones de la administración de George WC Bush en el marco de la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte (Aspan), con los resultados que hoy todos conocemos: el país es presa de una violencia inédita y Mouriño, el enlace directo entre Los Pinos y la Casa Blanca para todo lo relacionado con el Aspan, está muerto.

En materia de políticas económicas y sociales, Calderón también hizo suyo el programa de Bush en beneficio exclusivo de los más ricos entre los ricos. Hoy no sabe cómo enfrentar la más grave crisis financiera de todos los tiempos. El colapso de Wall Street y de los bancos más importantes del mundo exige que cada gobierno, en cada país, se adapte a las nuevas circunstancias.

Durante casi 24 meses, Calderón navegó, sin proyecto y sin equipo, detrás de Bush, confiando en que la fuerza del imperio lo protegería incluso de sus propias ineptitudes. Pero volvió a equivocarse. Bush y su visión económica están prácticamente en el basurero. Calderón tendrá que ponerse en sintonía con el sucesor del texano o, si es congruente con su fundamentalismo neoliberal, combatirlo, porque en sus líneas generales de política interna, el discurso de Barack Obama se parece en mucho al de Andrés Manuel López Obrador.

Ambos –el “presidente legítimo” de México y el presidente electo de Estados Unidos– coinciden en que, para reducir los estragos de la crisis en los sectores más desamparados de la población, hay que fortalecer el papel del Estado, reanimar el mercado interno, detonar la creación de empleos y rescatar a los pobres. ¿Cómo podrá Calderón hacer suyas esas políticas manteniendo a Agustín Carstens en la Secretaría de Hacienda, y a todos los exponentes de la ortodoxia salinista en las instancias que dizque “manejan” la economía?

¿Y ahora qué sigue?

Un minuto antes del avionazo del martes, Calderón preparaba relevos, para principios de diciembre, en las secretarías de Gobernación, Energía y Educación Pública, así como en la Procuraduría General de la República. Mouriño se iría de candidato del PAN al gobierno de Campeche; Georgina Kessel sería remplazada por un incondicional del ahora finado señor de los contratos, Josefina Vázquez Mota pasaría a Bucareli y Eduardo Medina Mora se incorporaría al servicio exterior.

Esas eran las especulaciones que se manejaban al menos desde agosto, cuando al calor de las negociaciones para la reforma energética eran frecuentes los pleitos entre Jesús Reyes Heroles, director general de Petróleos Mexicanos, y el propio Mouriño, quien gracias a su cercanía con Calderón se permitía imponer a los suyos en puestos claves de la paraestatal, pasando por encima de cualquiera.

Hoy, obviamente, el panorama se ha modificado en forma drástica. Calderón está obligado a reaccionar la semana próxima y anunciar de una vez la nueva composición de su equipo. La experiencia sugiere, sin embargo, que lejos de realizar cambios de fondo hará pequeños ajustes para mantener las mismas políticas que han conducido a la ruina al país, porque no tiene capacidad para ninguna otra cosa.

¿Qué es lo que sigue? ¿Más de lo mismo con mayor endurecimiento represivo? ¿Ratificación en sus cargos de todos los funcionarios ineptos, el procurador general y el secretario de Seguridad Pública incluidos, para no dar una muestra de debilidad tras el “accidente”? Los días venideros mostrarán si el régimen tiene alguna posibilidad de sobreponerse a sus enormes y palpables limitaciones y, si por tanto, podrá subsistir en el vértigo de los nuevos tiempos.

Pero la pregunta –¿qué es lo que sigue?– debe ser formulada y respondida con la misma urgencia por los movimientos sociales de la oposición. Hay procesos en marcha, hay caminos bien delineados. López Obrador ha llamado a construir nuevas redes sociales en torno a la organización de comedores populares y otras formas de resistencia popular. Sin embargo, ya se acercan las elecciones legislativas de 2009. No hay partidos políticos ni instituciones electorales confiables. ¿Qué van a hacer los ciudadanos? ¿Votar o no votar?

Desfiladero ofrece este espacio a sus lectores para que, desde el sábado próximo, externen aquí sus puntos de vista en torno a la pregunta: ¿y ahora qué sigue?

Aclaraciones de Andrea

En relación con el caso de la señora Bertha Escobar Fernández, sobrecargo de Aeroméxico que murió el pasado 15 de junio en Médica Sur, Andrea, su hija, envió una carta aclaratoria para deslindarse de “todos los comentarios” que el sábado anterior publicó esta columna, pues “contienen diversos errores” que desea aclarar.

“Las jornadas de trabajo y descanso están pactadas en el contrato colectivo de trabajo que tienen celebrado la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación de México y Aeroméxico, con base en estudios de personas conocedoras en la materia”, explica. Por tanto, rechaza la inferencia de que el exceso de trabajo y la falta de descanso adecuado ocasionaron los derrames cerebrales que provocaron la muerte de su madre porque, agrega, no hay ninguna prueba científica que lo demuestre. Es, señala, igualmente inexacto que “Aeroméxico se haya desentendido de los gastos médicos de la paciente, por lo que no tengo ningún reclamo al respecto”.

REGENERACION DE LOS VALORES




Regeneración de los valores
Sábado, 08 de Noviembre de 2008 03:15
Manú Dornbierer
Satiricosas

El 4 de noviembre del 2008, llorando de alegría, una joven negra del Senegal apareció en la televisión francesa diciendo: “Ahora sí, ya nos perdonaron el color de nuestra piel”. En toda Africa otros muchos sintieron lo mismo. Y en el Asia de los amarillos, en el muy racista Japón donde hay un pueblo llamado “Obama”, en la Europa blanca o variopinta, en la América Latina de los cobrizos con buena cantidad de negros resultantes también de la esclavitud africana inventada por los portugueses, la humanidad entera -esa que realmente sabe para lo que sirve el cerebro y el corazón- celebró ese inmenso y regocijante principio de liberación oficial del color, que fue la elección del Presidente de los Estados Unidos de América, Barack Obama. Fue una elección universal aunque el Presidente electo se guardó de hablar del mundo.
El republicano derrotado por amplio margen, John McCain, lo entendió y, siguiendo la tradición anglosajona del fair play que manda aceptar con elegancia la derrota cuando es contundente (que no el fraude), felicitó a su vencedor por esa victoria que empezó a diluir el conocido racismo que tan detestable fama le ha dado a su país. Comprendió que esa aceptación de las razas de color por los votantes estadunidenses engrandeció a su complicada democracia y por ende a la nación misma.
Desde temprana edad el muchacho al que sus amigos de la secundaria en Honolulu llamaban Barry, fue señalado por el destino como una especie de “enviado” para cumplir hacia la raza negra de su padre ese papel reivindicador. Entre los millones de opiniones vertidas ese día histórico alguien dijo que “no había ganado “porque era negro”. No, pero sí. De igual manera que Hillary Clinton le hubiera ganado al republicano por ser mujer así uno y otra hayan tenido las cualidades que se quieran. Y es que el cambio de valores era indispensable ya que Bush hizo detestar a tal grado todo lo que representa, empezando por la raza “caucásica”. Que en ese sentido el muy blanco McCain nunca convenció de su diferencia con el verdugo de Irak y de la destrucción de la economía de su país a la par, si es que realmente hubo esa diferencia con su nefasto correligionario.
Pero el negro Obama es mitad blanco y debe su formación a su madre y a su abuela blancas. Y no hablemos ya del color sino de algo más que tuvo una gran influencia sobre él. Quizás en su caso “Infancia es destino”. Le abrió el epíritu el cosmopolitismo que vivió con esa abuela y esa madre, originarias de un convencional estado como Kansas, que se fueron al otro lado del mar, a un muy especial estado de la Unión, límite Norte de la Polinesia, para que allá naciera Obama.
Y luego pasó el fin de su infancia en Yakarta, la capital de Indonesia. Toda esta exposición a mundos diferentes enriqueció su personalidad y abrió su mente. Y sin apartarnos totalmente de la genética hay que saber que ese hombre especial proviene de antepasados de los siguientes países: Estados Unidos, Kenia, Inglaterra, Escocia, Irlanda, Francia, Alemania y los Países Bajos. Corren por sus venas muchas sangres, así la africana definió su color y él adoptó la negritud puesto que desposó a una mujer de raza negra, aunque su madre y abuela hayan sido sus pilares.
Su madre fue una persona extraordinaria, libre, estudiosa, trabajadora y sobre todo congruente con sus metas. Por eso indignan tanto los sucios ataques en internet contra esa figura evidentemente antirracista, en los blogs derechistas (todos son iguales en materia de vileza). Como nació niña mientras su padre estaba lejos en el ejército y él deseaba un varón (qué raro) la madre de Barack Obama recibió el nombre masculino de Stanley, precediendo al de Ann. Pasó su adolescencia en Mercer Island, en el Pacífico. Cerca de Seattle, estado de Washington, y su vida adulta se desarrolló en Hawai, adonde su mudaron sus padres dejando su ciudad natal Wichita, Kansas, en busca de nuevas oportunidades de negocios en Honolulu. Barack Obama se refiere a su madre como “la figura dominante de su formación y asegura que los valores que me enseñó continúan siendo mi “piedra de toque” para los asuntos políticos. Esa madre, inteligente, libre y preocupada por los problemas sociales, que no se quería casar, fue todo un personaje. Tuvo dos maridos y de ambos se divorciaría. Uno era de Kenia, de raza negra, también llamado Barack Obama con el que estuvo casada de 1961-1964. El otro indonesio, Lolo Soetoro, padre de su hija Maya. Ese matrimonio duró de 1967 a 1980.
Hija de Stanley Dunham y de Madelyn Dunham (la abuela de Obama que murió la víspera de su elección, que lo educó y mantuvo cuando estudió hign school en Honolulu) fue la doctora en antropología especializada en desarrollo rural, Stanley Ann Dunham, blanca, aunque no ciento por ciento ya que tenía algo de sangre cherokee. Nació en Fort Leavenworth, Kansas, USA, el 29 de noviembre de 1942 y murió de cáncer ovárico-uterino en Honolulu, Hawai, el 7 de noviembre de 1995. ¡Horror de los horrores era prima lejana de Dick Cheney (apellido francés) el siniestro vicepresidente de George Bush, siempre servidor o amo, quién sabe, de la dinastía más nefasta de USA, de los mismos Bush y hasta del presidente Truman el que soltó sobre Japón la bomba atómica en Hiroshima y en Nagasaki! Fueron indispensables varios especialistas en genealogía para elucidar este complejo concurso de circunstancias.
Cuando Ann conoció al estudiante Barack Obama, padre del que hoy es Presidente electo de Estados Unidos, él era el primer estudiante africano en la universidad de Hawai en Manoa. Se conocieron tratando de aprender ruso. Se enamoraron y comprometieron y los padres de ambos se opusieron a la boda. Pero ellos se casaron el 2 de febrero de 1961 en Maui. El 4 de agosto a la edad de 18 años, Ann dio a luz a Barak Obama Jr. en Honolulu, Hawai. Dejó la universidad para ocuparse del bebé y el padre terminó y se graduó en junio de 1962 en la Universidad hawaina original de ambos, para seguir sus estudios inmediatamente en Cambridge, Massachussets. Por fin el obtuvo la maestría en Economía en la universidad de Harvard en 1965. Ella lo visitó brevemente, pero regresó al Oeste y en enero de 1964 en Honolulu adonde llegó después de visitar de paso su Isla Mercer de la adolescencia y de inscribirse en Seattle en la Universidad de Washington, pidió el divorcio. Echaba de menos a su familia y había vuelto a Hawai. Barak Obama padre no volvió a ver al pequeño Barry hasta que cumplió 10 años, en 1971. El keniano moriría en un accidente automovilístico en 1987 en su país.
Lolo Soetero (1936-1987) fue el segundo esposo de Ann Dunham. Se conocieron también en la Universidad de Hawai y se casaron en 1967 para instalarse en Yakarta, Indonesia, donde él trabajaba para Mobil Corporation, una compañía petrolera estadunidense. Tuvieron el 15 de agosto de 1970 a su única hija, Maya Casandra Soetoro. Barry se fue evidentemente a vivir con su madre y padrastro a Indonesia. Asistió a la escuela local y jugó en las calles de Yakarta con toda clase de chavos. Su madre lo educaba en inglés al mismo tiempo. Para iniciar high school y él pidió regresar a Hawai con su abuela, ya viuda por cierto, Madelyn Dunham que tenía una buena posición como vice-presidenta de The Bank of Hawai, lo que ayudó a pagar la Punahou School, con el apoyo de una beca. En 1970, Ann Dunham quiso volver a trabajar, pero su esposo quería más hijos. Decidió volver en 1972 a Hawai en donde reorganizó su familia con su hijo Barack, su hija Maya y su madre Madelyn. Ella volvería a Indonesia por razones de trabajo en las industrias rurales del país, pero ya no viviría con su ex marido. Se divorciaron en 1980. Ann Dunhan hizo lo que pudo porque sus hijos mantuvieran el contacto con sus diferentes padres.
En Estados Unidos lloraban de emoción y alegría por la victoria de Obama negros, mulatos, blancos, amarillos, cobrizos.
Como en el mundo entero. El racismo imperante durante cuando menos dos milenios recibió un terrible golpe. La elección de Barack Obama, el 4 de noviembre del 2008, fue universal. Votamos todos los terrícolas y no nada más los gringos que esta vez estuvieron a la altura de su responsabilidad hacia ellos mismos, no obstante haber estado aplastados durante estos años por el Patriot Act del 2001, la ley emitida por George W Bush a raíz del atentado a las Torres Gemelas, para conculcar los derechos de los ciudadanos estadunidenses so pretexto de la Guerra contra el Terrorismo, piedra de toque del espurio gobierno de George W Bush. Algo similar a lo que había hecho el “macartismo” para sustentar por la fuerza su prohibición del comunismo en el país de las libertades. Pronto se librarán de ese corset dictatorial y podrán respirar a gusto en su tierra, en enero cuando tome posesión el primer negro, bueno mulato, porque tiene unos parientes hipergüeritos. Pero también los gringos cumplieron esta vez con las expectativas del mundo que fue altamente dañado por la dictadura bushista, que aceptaron. Su borreguismo del 2000, seguido de la también fraudulenta reelección del 2004 para imponer por neoliberalismo y consecuente voracidad petrolera la guerra. Se resintió en todo el planeta.
Por eso había tanto miedo al fraude. Como Oprah Winfried, millones de seres humanos temíamos uno de esos fraudes monstruosos que acostumbran los políticos para burlarse de la voluntad popular. Si lo sabremos por estos lares. Pero al votar masivamente por Obama, aunque el voto no es directo en USA, se impidió de raíz el fraude. Y se pudo dar la elección mundial de este estadunidense de una raza minoritaria y cosmopolita cuya biografia temprana explica su filosofía en buena medida Pero por supuesto Barak Obama nunca mencionó el secreto y es que sin duda sabe que para millones de gringos no existe nada más que ellos: USA.
Parodiando al rey de Francia Luis XIV que tan campantemente decía en siglo XVII Létat c’est moi, “El Estado soy”. Se puede decir que los gringos piensan “El planeta somos nosotros”.
satiricosas@gmail.com


APAGA LA TELEVISION, NO PERMITAS QUE ASESINEN TU MENTE E INFORMATE EN LOS MEDIOS ALTERNATIVOS.
YUNQUELAND ROMPIENDO EL CERCO INFORMATIVO.
http://www.yunqueland.com/
http://resisteacapulco.blogspot.com